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Por Caetano
Mohorade - Mantener la pax cambiaria. Este es el objetivo principal
que se ha fijado el Gobierno para las próximas semanas, considerando que ya
arrancó la cuenta regresiva para las PASO, que se llevarán
a cabo el próximo 11 de agosto. A partir de hoy, sólo quedan 15 días hábiles
para la primera gran encuesta a nivel nacional, que dará un indicio de cómo
vienen los candidatos presidenciales para las elecciones de octubre. Y,
actualmente, para los analistas, el escenario se presenta como bastante
binario; el próximo mandatario saldrá de la fórmula Macri-Pichetto o de
Fernández-Fernández.
Es por ello
que desde el oficialismo se han adoptado diversas medidas que apuntan a
mantener la estabilidad dentro de la plaza financiera, sumado a algunos
anuncios para favorecer al consumo en el corto plazo. En lo que respecta
al mercado cambiario, el Gobierno ha decidido utilizar, al menos
momentáneamente, al tipo de cambio como el ancla nominal de la economía para
generar cierta calma dentro de los agentes en juego y, a su vez, favorecer una
baja en el sendero inflacionario.
Vale recordar que
el año pasado el salto cambiario terminó desembocando en una fuerte aceleración
de la inflación, que terminó el 2018 en 47,6%. La idea es evitar un nuevo
movimiento de esas características que genere una nueva aceleración
inflacionaria, ya que podría complicar en las urnas las chances de reelección
del oficialismo.
En los últimos
meses, con el aval del FMI, el Banco Central decidió eliminar la zona de no
intervención del tipo de cambio, congelando el piso y el techo de ésta, y pasó
a llamarla “zona de referencia”. Además, dispuso que podría intervenir en el
mercado de contado del dólar en caso de que lo considerase necesario, un
instrumento que por el momento no ha utilizado. El anuncio más reciente en este
sentido fue el aval del FMI para intervenir con ventas en el mercado de futuros
por hasta u$s3.600 millones, lo que amplía el poder de fuego del organismo que
lidera Guido Sandleris.
Hasta ahora, la
oferta de divisas proveniente de las liquidaciones del sector agroexportador y
las ventas diarias del BCRA,
a cuenta del Palacio de Hacienda, por u$s60 millones, han ayudado a mantener
cierta estabilidad en el mercado, ya que el tipo de cambio ha registrado cierta
apreciación en los últimos meses. A todo esto hay que sumar el fuerte atractivo
de las tasas de interés en pesos, a pesar del sendero bajista que viene
manteniendo, gracias a las menores expectativas de inflación. El viernes, el
rendimiento de las Leliq finalizó en 58,708%. Todas estas cuestiones le han
permitido a la autoridad monetaria mantener un rol más pasivo dentro de la
plaza.
Desde el lunes de
la semana pasada, el BCRA ha intervenido diariamente en el segmento de
futuros para contener el avance de la divisa. Esto ayudó a reducir la
volatilidad que generó una normativa impuesta por la autoridad monetaria con
respecto a la posición patrimonial neta de los bancos, que en algunos casos fue
entendida como una autorización para que los bancos vuelvan a armar posiciones
en dólares, generando así una mayor incertidumbre. De cara a las PASO,
todo parece indicar que el BCRA continuará moviéndose en esta dirección.
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