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Con poco más de una
semana por delante, la meta mensual de base monetaria luce más difícil de
cumplir para el Banco Central.
Luego de liberar unos $100.000 millones durante las licitaciones de Letras de
Liquidez (Leliq) de la semana pasada, la entidad que preside Guido Sandleris
deberá ajustar con fuerza la cantidad de dinero en circulación antes del 31 de
julio para lograrlo y, así, no aflojar en su estrategia para mantener al dólar
a raya mientras dure la campaña electoral.
La semana pasada,
el promedio mensual de base monetaria cerró en 1,396 billón, bastante por
encima de la meta de $1,343 billón que el BCRA fijó hasta
diciembre. Este objetivo forma parte del férreo programa de ajuste con el que
el organismo limita la cantidad de dinero en circulación para evitar que se
vaya a presionar al tipo de cambio.
Hasta el momento,
el Central nunca había llegado tan apretado a un cierre de mes y siempre logró
cumplir la meta. Es que, además de lo que expandió vía Leliq, la autoridad
monetaria inyectó más de $40.000 millones a través de las compras de divisas al
Tesoro.
De esta forma, se
espera un refuerzo al apretón monetario para las próximas ocho ruedas hábiles,
en las que deberá aspirar unos $25.000 millones por día para cumplir. Lo podrá
hacer a través de las Letras de Liquidez, lo que podría generar una suba de la
tasa de referencia, que el viernes quedó en 58,71%, apenas siete décimas por
encima del piso pautado para el mes. Las mayores tensiones cambiarias de las
últimas ruedas, que forzaron a la entidad a intervenir con fuerza en el mercado
de futuros para contener la cotización, también presionarán sobre el tipo de
interés.
Otras herramientas
a las que podrá apelar el BCRA para apuntalar el cumplimiento del
objetivo de base monetaria son los pases a bancos y las operaciones con el
Tesoro. Con todo, en la entidad confían en que no tendrán mayores sobresaltos
para lograrlo.
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