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Por Juan Gasalla - Como era de
esperar, el Banco Central retomó en el tramo final del mes el sendero
de contracción de liquidez de la plaza financiera, después de una
semana en la que liberó más de $100.000 millones, debido a la renovación
parcial de sus títulos de deuda.
De todos modos, la entidad monetaria anunció este
lunes que para el período julio-agostoestablecerá su meta de Base Monetaria según el promedio del bimestre, en lugar de
hacerlo de forma mensual como vino practicando desde octubre del año pasado.
El Central mantendrá para el período la meta
de Base Monetaria (circulante, depósitos de los bancos en cuentas del BCRA
y cheques cancelatorios en pesos) en un promedio de $1.343.000
millones ($1,34 billón), pero por la flexibilización anunciada podrá
alcanzar el objetivo a fines de agosto en lugar de hacerlo en julio.
Este mayor plazo, consensuado con las autoridades del Fondo Monetario
Internacional (FMI), permite a la entidad que conduce Guido Sandleris evitar
la aplicación de un abrupto "apretón" monetario, en un
momento de alta demanda de pesos, como ocurre estacionalmente en julio por
el cobro del medio aguinaldo, y hacerlo en forma más gradual a lo largo de agosto.
"En una actitud precautoria,
los bancos están integrando encajes durante el mes de julio por
un monto mayor que el requerido para el bimestre, esperándose por lo
tanto una integración menor en agosto", señalaron desde Research for
Traders.
Por otra parte, el Central ratificó para lo que
queda de julio un piso para la tasa de política monetaria del 58% anual,
que se extenderá al menos hasta la difusión del dato de inflación del séptimo
mes del año, que el INDEC agendó para el 15 de agosto.
Esto implica que las "súper
tasas" que el BCRA paga a los bancos por la colocación de
las Letras de Liquidez (LELIQ) están ampliamente
garantizadas hasta las elecciones primarias del 11 de agosto. Por lo
tanto, esta medida permitirá mantener la estabilidad cambiaria observada
desde el 26 de abril, gracias a la "transmisión" de los
rendimientos de LELIQ a las tasas de plazos fijos que los bancos
ofrecen a los ahorristas y empresas, que desalienta la demanda de dólares
típica de períodos electorales.
"El buen punto en este sentido es
el poder de fuego que tiene el BCRA para evitar -y si existiera- en
las próximas semanas un movimiento que se considere disruptivo" en el
tipo de cambio, afirmó Lucas Gardiner, director de Portfolio Personal
Inversiones.
El pasado viernes, la tasa Badlar, para
depósitos de más de un millón de pesos, promedió 47,81% en bancos
privados, mientras que para plazos fijos hasta 59 días
sondeó46,15 por ciento. En ambos casos sacan una apreciable ventaja a la
inflación esperadapara los próximos doce meses, en 30%, según el
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el BCRA entre
analistas del sector privado.
Con ese fin, el BCRA decidió elevar en 3
puntos porcentuales la fracción de los encajes por los depósitos a plazo
fijo que las entidades están habilitadas a integrar con LELIQ,
para mejorar la transmisión de la tasa de LELIQ que reciben los
ahorristas.
"El organismo monetario está
totalmente concentrado en el mandato político de 'dólar planchado', y de
ahí las activas intervenciones en los futuros así como la adecuación de las
metas monetarias a dicho objetivo de corto plazo", comentó Gustavo
Ber, economista del Estudio Ber.
Este lunes el Central colocó $232.466
millones en sus títulos de deuda a siete días. Frente a vencimientos en el
día por $186.366 millones, significó una contracción neta de poco más de
$44.000 millones (un 3% de la Base Monetaria), al contabilizar el pago de
intereses por 2.080 millones de pesos.
Por otro lado, el BCRA incrementó la tasa de
referencia diaria de las LELIQ en siete puntos básicos, al 58,777
por ciento. Así interrumpió una racha de 13 bajas consecutivas de la
tasa de política monetaria durante julio.
El stock de LELIQ alcanza los $1.199.614,5
millones ($1,2 billón), equivalentes a unos USD 28.259,5 millones o 41,2%
de las reservas internacionales, que el viernes contabilizaban USD 68.598
millones, según datos sujetos a ajuste.
El stock de LELIQ se equipara con el de
los depósitos a plazo del sector privado, que según el último Informe
Monetario del BCRA alcanzaron los $1.247.970 millones ($1,25 billón)
el 16 de julio.
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