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Por Ariel Maciel
- Un paper que circuló entre los integrantes de la UIA reveló
que las industrias argentinas enfrentan fuertes asimetrías de competitividad en
materia comercial por un elevado costo de producción en la comparación con
países de la Unión Europea y otros con lo que se avanza en acuerdos de
libre comercio. Las fábricas locales muestran que las incidencias de las
tarifas, los costos laborales, la presión tributaria, la baja incidencia de los
créditos en relación con el PBI y las medidas de protección del mercado interno.
El informe interno llegó a la
mesa de los industriales en momentos en donde el acuerdo firmado entre el Mercosur y
la UE ganó
"buena prensa" en la sociedad pero que generó inquietudes entre los
empresarios, quienes alertaron que "en dos años el país no va a estar
preparado para enfrentar una apertura con una región que tiene condiciones
anteriores muy superiores en beneficios para la producción".
Según el trabajo,
"Argentina tiene las tarifas más altas para las pymes y las segundas más
caras para la industria". En tanto que "las residenciales son menores
que en Alemania, Colombia y Brasil". Durante 2017, el costo de las tarifas
para pymes de baja (201,6%) y media (151,1%) utilización energética supera por
mucho al próximo seguidor, que para las primeras Brasil (135,7%) está en segundo
lugar, mientras que en las segundas México es la siguiente más cara (90,3%).
En el plano industrial
Argentina está segunda en los dos tramos de utilización media (116.6%) y alta
tensión (81,3%), por debajo de Brasil y de Colombia, respectivamente. En tanto
que en lo residencial está por debajo de Alemania, Colombia y Brasil. Este
escenario dejó claro que las pymes y las industrias llevaron con el peso más
alto de los tarifazos que hundieron la competitividad en esos costos.
Bajo el título, "Costos
comparados: Indicadores de Argentina en perspectiva internacional",
la UIA alertó
que "la Unión Europea tiene 3 veces más medidas no arancelarias que
Argentina" que se "han incrementado a través del tiempo". En ese
sentido señaló que "pueden estar subestimadas (ya que no hay obligación de
reportarlas)"; que son "mayormente utilizadas por los países
desarrollados"; al mismo tiempo que "últimamente los países en vías
de desarrollo han aumentado su utilización"; y que "prevalecen las
barreras técnicas al comercio y las medidas sanitarias y fitosanitarias".
Los industriales se enfrentan
a "uno de los mayores desafíos" que "es escapar a la trampa de
los ingresos medios". Señalan que "competir con salarios bajos no es
opción", pero aclaran que "existe brecha de productividad con países
desarrollados".
"Argentina se encuentra
entre los países de ingresos medios, lo que implica un fuerte desafío. (Existe)
dificultad para competir por precio con países de salarios bajos (sudeste
asiático y la mayor parte de Latinoamérica)" y tiene la "dificultad
para competir con países desarrollados en productos de alto valor agregado,
diseño, etc., debido a brechas tecnológicas y de productividad".
En materia impositiva existe
una "innecesaria burocratización", alerta la UIA,
que señala que esa situación "eleva los costos sin una contrapartida para
el fisco". "El tiempo necesario para preparar el pago de impuestos en
la Argentina es superior a la mayoría de los países de la región y del
mundo". "Este aspecto tiene más incidencia en micro y pequeñas
empresas, que cuentan con una gestión familiar y/o no cuentan con un área
contable especializada", destaca el informe.
También el peso de aportes y
contribuciones es "elevado", y lo pone en términos similares "a
países con baja informalidad y estructuras productivas más sofisticadas".
"Los impuestos laborales y las contribuciones representan el 29,3% de las
ganancias comerciales. Se trata de una proporción elevada, incluso en
comparación con países desarrollados como Japón, Reino Unido o Estados
Unidos", señala.
La ausencia de financiamiento
es otro de los problemas centrales: "El crédito todavía es costoso y muy
poco accesible". Lo que motivó el reclamo de "expandir el
crédito" como "clave para financiar la inversión". "A pesar
de los avances (por ejemplo, la Ley Pyme), el acceso y el costo del financiamiento
continúa siendo una deuda pendiente en la Argentina, sobre todo segmentos
pymi", sostuvo la UIA, y agregó: "Nuestro país tiene uno de los niveles de
crédito interno más bajos del mundo".
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