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Por Luciano Cohan - Cuando faltan tres semanas para
las PASO, a la incertidumbre
electoral se le suma la inquietud sobre cómo evolucionarán la inflación y el dólar, dos factores que siguen de
cerca desde Casa Rosada. El economista Luciano
Cohan se refirió a esto en el programa Odisea, que conduce Carlos Pagni por LN , y destacó que desde
mitad de junio se evidencia una clara desaceleración de la inflación y estimó
que los números de julio rondarán entre 2,2% y 2,3%, lo que calificó como
"una buena noticia" para el Gobierno.
Cohan explicó que el shock inflacionario de marzo,
que llegó a arrojar una medición del 4,7% mensual, no estuvo vinculado con la
suba del tipo de cambio y que, por tal motivo, se trató de un fenómeno atípico,
provocado, en gran medida, por servicios y productos que no suelen estar
vinculados al dólar. Para el especialista, durante esas semanas se estuvo muy
cerca de llegar a un punto de quiebre en la economía.
En ese sentido, el socio de Elypsis explicó que el
punto de inflexión se dio después de que el Fondo
Monetario Internacional autorizara la intervención del Banco
Central para controlar las bandas cambiarias.
"Desde ese día, el Banco Central no solo no
vendió un dólar sino que le compró reservas al tesoro por 1200 millones de dólares.
Y también compró 'futuros'", señaló Cohan y explicó que el Gobierno se
prepara de esta forma para un escenario electoral que pudiera desencadenarse en
unas PASO adversas.
"Un Banco Central con poder de fuego". De
este modo definió Cohan al ente financiero que en el caso de sufrir una corrida
cambiaria, motivada por un mal resultado electoral en agosto, podría hacerle
frente. Aunque el economista advirtió: "Si Cristina gana por diez puntos
va a ser muy difícil". Sin embargo, el especialista resaltó que, si se
trata de un escenario moderado como el que esperan los mercados, de 0 a 5
puntos, se podrá mantener el dólar "bajo control" y extender, así, la
estabilidad hasta las elecciones.
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