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Por Francisco Jueguen - El
consumo masivo no logra repuntar. En mayo, las ventas en los supermercados y en
centros de compra volvieron a reflejar un fuerte retroceso interanual en
términos reales, impactadas por las altas tasas de interés y los golpeados
salarios, que continúan sin mostrar una recuperación en 2019 tras la elevada
inflación y la pérdida de poder adquisitivo del año pasado.
En tiempos
todavía de una elevada suba de precios (pese a la desaceleración desde marzo),
recesión económica (con una gradual recuperación mes a mes) e incertidumbre
política por la cercanía de las elecciones primarias, las ventas a precios
constantes en los supermercado durante mayo sumaron un total de $22.872,2
millones. Se trata de una retracción de 1% con relación al mes anterior y una
baja del 13,5% con respecto a mayo de 2018. Es la onceava caída anual
consecutiva, según informó el Indec.
El instituto
indicó que las ventas en los autoservicios mayoristas cayó también 13,5%
interanual a precios constantes ($3784 millones) en mayo. Las ventas online en
los minoristas, crecieron 32,9%, mientras que la utlización de la tarjeta de
crédito subió 36%. El ticket promedio en los supermercados fue de $682. En el
mayorista, esa compra media, fue de $3098, según el Indec.
Las ventas a
precios constantes en los centros de compra, alcanzaron un total de $3430,2
millones, un aumento de 5,5% con relación al mes de abril, pero una disminución
de un 18,7% respecto al mismo mes de 2018, según el organismo. Fue también la
onceava baja interanual consecutiva para este indicador.
Por rubros,
los que más crecieron a precios corrientes en la Ciudad de Buenos Aires fueron
perfumería y farmacia (83,5%), diversión y esparcimiento (60,8%), y otros
(56,5%). Tales capítulos crecieron por encima de la inflación interanual del
mes. Por otro lado, por debajo estuvieron: Indumentaria, calzado y
marroquinería (43,3%), Ropa y accesorios deportivos (48,9%), Amoblamientos,
decoración y textiles para el hogar (34,9%), Patio de comidas, alimentos y
kioscos (44%), Electrónicos, electrodomésticos y computación (-21,6%),
Juguetería (21,3%) y Librería y papelería (30,8%).
"En los
primeros cinco meses de 2019 la actividad económica fue 4,5% menor que en el
mismo periodo de 2018. Dentro de la caída, hay contracciones heterogéneas entre
los sectores. Uno de los sectores que más se contrajo fue el de Comercio
mayorista y minorista, con una caída cercana al 10%", señaló el economista
del Iaraf, Bruno Panighel.
"El
sector Comercio viene siendo el de mayor incidencia en la caída de la actividad
económica, reflejando la fuerte contracción del consumo que ocasionó la caída
de poder adquisitivo real luego de la crisis de 2018", señaló y completó:
"Como la suba de salarios estuvo por debajo de la inflación, los primeros
meses de 2019, la capacidad de compra de la población se vio muy erosionada.
Por ahora, abril fue el piso de la contracción y para que el consumo comience a
recuperarse y con él, la actividad económica, es necesario una baja sostenida
de la inflación".
En mayo, el
Gobierno todavía no había lanzado el programa Productos Esenciales (que congeló
los valores de más de 60 productos básicos), ni tampoco había aprobado la baja
de tasas del Ahora 12 a 0% o presentado créditos subsidiados de la Anses, lo
que buscaba inyectar millones de pesos en anabólicos para el consumo masivo.
Todo con el afán de mejorar el el bolsillo de los consumidores finales en el
camino a las elecciones. Según el Gobierno, muy lentamente -con la
desaceleación de la inflación y los cierres de paritarias en tramos- los
salarios comenzarán a ganarle a la inflación, lo que se notará en una mejora
mensual de las ventas.
Sin embargo,
pese a las expectativas oficiales de que la situación comenzará a mejorar,
junio pasado cerró con la mayor caída del año en las ventas de los productos de
la canasta básica, con números especialmente negativos en rubros como lácteos,
alimentos congelados y bebidas, todos con bajas de dos dígitos, según el Índice
Express que elabora la consultora Nielsen.
El mes
pasado la demanda de los artículos de la canasta básica (alimentos, bebidas,
tocador y limpieza) registró un retroceso del 7,9% en unidades frente al mismo
mes de 2018, según el indicador privado. La baja fue la más profunda del año, y
superó por unas décimas al -7,5% que se había producido en marzo pasado, en
medio de lo que era en ese momento una renovada corrida contra el peso argentino.
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