Alemania volvía hoy a frenar a la divisa comunitaria por el miedo a que la recuperación económica de la locomotora de la zona euro podría ser menos sólida de lo que auguraba el mercado y que, por consecuente, una subida del precio del dinero en la eurozona podría estar más lejos de lo previsto.
A falta de datos macroeconómicos en EEUU y Japón, el yen aprovechaba para recuperar posiciones frente al dólar, en un rebote técnico esperado tras las subidas de los últimos días. La economía germana volvió a preocupar a los inversores cuando se supo que la producción industrial de diciembre descendió un 0,7% frente al mes anterior, mientras que los analistas esperaban una subida del 0,7%. Un mal dato que se suma al que se conoció ayer sobre los pedidos a fábrica que en diciembre bajaron un 1,6%, cuando el mercado preveía una subida del 1%.
Si Alemania flaquea, disminuyen las probabilidades de que el Banco Central Europeo (BCE) vuelva a aumentar los tipos de interés. Ayer, el propio presidente de la autoridad monetaria europea, Jean Claude Trichet, declaró en una conferencia en Londres que la recuperación de la zona euro seguirá adelante y que su economía está demostrando que es capaz de absorber el choque de las recientes subidas del precio del petróleo.
Sin embargo, dos malos datos consecutivos sobre la economía alemana han llevado a muchos inversores a pensar que el BCE no subirá el precio oficial del dinero, que está actualmente en el 2,25%, en su próxima reunión, que tendrá lugar en marzo. En cambio, todo parece indicar que la Reserva Federal (FED) de EEUU sí llevará a cabo una nueva subida de tipos de interés, dejándolos en el 4,75%. Una convicción que se reforzó después de que el pasado viernes se conociera que la tasa de paro de EEUU bajó en enero más que las previsiones, mientras el promedio de los salarios por hora aumentó más de lo previsto. Ayer, además, el presidente de la FED de Dallas, que coincidió con Trichet en la conferencia de Londres, reiteró que la autoridad monetaria estadounidense será muy estricta en su control de la inflación.
Las perspectivas de una nueva ampliación del diferencial de tipos de interés entre EEUU y la zona euro afecta claramente a la divisa comunitaria, que no lograba hoy volver a recuperar la cota de 1,20 dólares. El cambio con el dólar se situaba a poco del cierre de las bolsas europeas en 1,1958, prácticamente invariado frente al cierre de ayer. El cruce oficial establecido por el BCE se situó en 1,1973.
El yen recuperaba casi un punto porcentual frente al dólar que se cambiaba a 117,975, en neto retroceso de los máximos de 119 tocados ayer. La moneda japonesa también ganó posiciones frente al euro que se cambiaba a 141,17 frente a los 143,45 de ayer.