|
Por Ignacio Ostera - El
saldo de la balanza comercial mejoró en US$1.383 millones en junio a partir de
un derrumbe del 23,5% en las exportaciones respecto al mismo mes del año
anterior, en tanto las exportaciones mejoraron apenas 1,9%, a pesar de que la
suba en el tipo de cambio superó el 100% desde el inicio de la corrida en mayo
de 2018.
Las cifras oficiales difundidas ayer por el Instituto Nacional de
Estadística y Censos (Indec) mostraron un intercambio positivo de US$1.061
millones, lo cual contrasta con el déficit de US$322 millones del período
anterior. Así, el saldo comercial mostró su décimo mes consecutivo con un
resultado favorable.
Las importaciones llegaron a US$4.174 millones, US$1.284 millones menos
que durante junio del año pasado, y de esta manera explicaron más del 90% de la
mejora en el superávit comercial, ya que mientras tanto las exportaciones subieron
US$99 millones hasta alcanzar los US$5.235 millones.
De esta manera, el primer semestre cerró con una diferencia positiva de
US$5.589 millones frente al rojo de US$4.864 que había registrado en el mismo
período de 2018. Es decir que la devaluación permitió un ahorro de casi
US$10.500 millones producto de la menor actividad económica, que deprimió las
compras al exterior en un 27,9% en seis meses al llevarlas a US$25.163
millones.
Según la consultora LCG, el 2019 cerrará con US$10.000 millones de superávit
comercial.
Los estudios privados destacaron que en junio se desaceleró la baja de
las importaciones, lo cual insinuaría que la actividad comenzó a recuperarse,
aunque también advirtieron por un menor crecimiento de las exportaciones en su
comparación anual.
Lo cierto es que los envíos al exterior ascendieron sólo 2,4% interanual
desde enero y sumaron US$30.752 millones.
En ese marco, los términos de intercambio se siguieron deteriorando en
junio. Medidas en cantidades, las exportaciones crecieron 13,5% en junio y
10,4% en el acumulado del año. Pero los precios cayeron 10,2% y 7,3%
respectivamente, y en los cuatro rubros en que las subdivide el Indec. Es decir
que el descenso se pronunció en el último mes. La exportación de productos
primarios creció 11,2% en volumen pero su cotización retrocedió 9,8%, la de
manufacturas de origen agropecuario (MOA) avanzó 33,1% y la de combustibles y
energía 58,5%, pero ambos rubros sufrieron un desplome de más de 15% en sus
precios.
En particular, el dato positivo de las MOA responde a "la creciente
demanda de aceite de soja por parte de la India, el principal importador",
puntualizó la consultora Abeceb.
El único en donde las ventas al exterior no se expandieron fue el de
manufacturas de origen industrial, que envió un 6,8% menos en junio y 3,6% en
el semestre y cuyos precios se derrumbaron 5,6% el mes pasado y 4,1% en el
acumulado. Esto se debió a menores ventas al Mercosur, el bloque Nafta y la Unión Europea.
Sin embargo, las importaciones también registraron una corrección en sus
precios del 5,6% en junio, mientras que las cantidades se contrajeron 19%. En
volumen, los rubros que más cayeron fueron vehículos automotores de pasajeros
(-62,2%), combustibles y lubricantes (-31,2%), bienes de consumo (-23,8%), y
bienes de capital (-17,1%).
Con todo, el deterioro de los términos de intercambio generó una pérdida
de US$347 millones en el mes y US$1.539 durante el primer semestre.
|