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Por Luis Cortina - Los datos de actividad económica conocidos ayer
reavivaron los dos principales interrogantes que dominan el debate de los
especialistas por estos días. El primero es si la recesión ya tocó el fondo y,
como diría Serrat, "de aquí en adelante solo cabe ir mejorando". Las
mejoras que vienen registrando distintos indicadores en su medición mensual
desestacionalizada parecen dar una respuesta afirmativa en este sentido.
El segundo intenta encontrar las razones de
por qué si los datos al menos parecen positivos no se respira aún un mejor
clima en el humor de la gente. De hecho, según todas las encuestas, el Gobierno
aún marcha segundo en la carrera preelectoral.
Los números sectoriales del EMAE del Indec
dan una respuesta: el crecimiento del 2,6% en mayo se logró gracias a un
impresionante 49,5% de expansión en el sector agropecuario. El segundo sector
en ese ranking es Transporte y comunicaciones, con un magro 1,8%. Solo minas y
canteras (gracias a los hidrocarburos de Vaca Muerta) creció 1,3%, y desde ahí
son todas caídas, especialmente en los grandes generadores de empleo, como la
construcción (-3,1%), la industria (-6,5%) y el comercio (-11,4%).
Justamente los datos de empleo registrado que
difundió ayer la Secretaría de Trabajo dan un indicio adicional. Nuevamente,
solo los sectores agropecuario y de minas y canteras muestran crecimiento de
mano de obra en mayo (2,8% y 4%, respectivamente). El resto dan números rojos. En
definitiva, la tibia expansión económica aún no repercute en creación de
puestos de trabajo. Como es natural, con fábricas que trabajan con el 62% de su
capacidad instalada ocupada, ante los primeros signos de reactivación solo
aumentan horas extras, y solo después de confirmar esa tendencia pasan a ocupar
más trabajadores.
De allí que el consumo masivo siga mostrando
caídas al menos hasta el mes pasado, según todos los indicadores oficiales
(ventas de supermercados) y privados (consultoras como Nielsen y Kantar).
La buena señal: ayer el estudio de Orlando
Ferreres informó que su indicador de actividad económica de junio ratifica la
expansión, aunque aún con disímil situación por sectores. Y espera que, en uno
de los escenarios que proyecta a partir del tercer trimestre ya no haya dudas
del crecimiento. De confirmarse, se habrá dado el milagro de una economía que
logra salir de la recesión sin crédito. ¿Será así?
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