Por Candelaria de la Sota - Con un dólar que sube y una inflación pronosticada del 12% anual, no resulta difícil para un inversor optar por mantener sus ahorros en moneda extranjera o posicionarse en pesos y colocarlos en un plazo fijo ajustable al ritmo del costo de vida. Pero las cifras revelan que los dólares seducen más que la posibilidad de cubrirse de la inflación. En el último trimestre los depósitos en dólares subieron 7,8%, mientras los plazos fijos ajustables cayeron 5%.
Estos datos surgen de las estadísticas publicadas por el Banco Central, que revelan que el 1º de noviembre de 2005 había 3.543 millones de dólares depositados en el sistema financiero, cifra que al 2 de febrero de este año ascendía a 3.821 millones de dólares. Estos 244 millones más que fueron depositados en los últimos tres meses representan un incremento del 7,8%.
El salto es aún mayor si se compara el dato del 2 de febrero pasado con el de la misma fecha del 2005. Ocurre que la diferencia de un año a otro es de 1.248 millones de dólares, que representan un incremento del 48%.
"Muchos particulares, viendo que el dólar sigue subiendo, decidieron depositar de nuevo sus dólares, ya sea en sus cajas de ahorros o en un plazo fijo", dijeron en uno de los principales bancos privados. Y advirtieron que "muchos de nuestros clientes lo hacen como una forma de tener guardados los dólares, porque las tasas que se pagan no resultan para nada atractivas".
Ocurre que para las colocaciones a plazo fijo en dólares los bancos pagan intereses muy bajos, ya que les resulta más difícil colocar esos dólares en préstamos de lo que les cuesta ubicar pesos. Por eso, a quienes dejan sus dólares por 30 días sólo le pagan el 0,75% anual, mientras que si el depósito es por 60 días o más, se consigue una tasa de interés del 1,30% anual.
En cambio, si un inversor opta por conservar sus pesos y colocarlos en un plazo fijo ajustable por CER (el índice que mide la evolución de los precios minoristas) conseguirá un rendimiento anual idéntico a la suba de los precios. Para este año, los analistas pronostican una inflación de entre el 12 y el 13%.
Sin embargo, aunque a primera vista los plazos fijos ajustables parecen una alternativa por demás atractiva, muchos inversores —especialmente los particulares— la han eliminado de su menú de opciones porque estos depósitos deben hacerse por un plazo mínimo de 365 días.
"Muchos de nuestros clientes, que habían hecho plazos fijos ajustables cuando eran a 9 meses, no se animan a renovarlos por 12 meses más, porque les parece que es un plazo demasiado largo", señalaron en una entidad financiera de primera línea.
Tal vez el temor a dejar inmovilizado los ahorros durante un año, hizo que en enero los plazos fijos que se ajustan por CER perdieran 120 millones. La caída es más abrupta si se mira lo que ocurrió entre el 1º de noviembre de 2005 y el 2 de febrero pasado: los depósitos ajustables cayeron en 333 millones de pesos.
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