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Por Caetano Mohorade - Sin sorpresas, el
promedio de la base
monetaria finalizó en $1,3815 billones, cerrando así un 2,8%
($38.300 millones) por encima de la meta fijada por el Banco Central para el
período julio-agosto, de $1,3432 billones. Así lo indicó el organismo que
lidera Guido Sandleris, al publicar el seguimiento de la base monetaria, luego
de que el Comité de Política Monetaria (COPOM) decidiera pasar la evaluación
del cumplimiento de la meta a una medición bimestral, lo que le garantizó al
oficialismo un mayor margen de maniobra de cara a las PASO.
De acuerdo con la autoridad monetaria, “en
una actitud precautoria, los bancos integraron encajes durante julio por un
monto mayor al requerido para el bimestre, por lo que se espera una menor
integración en agosto”. Otras de las medidas que adoptó el BCRA en el último
anuncio del COPOM fue garantizar un piso para la tasa de referencia de la
economía del 58% hasta que se dé a conocer el nuevo dato de inflación, el
próximo 15 de agosto, cuatro días después de los resultados de las elecciones
Primarias, y elevar la tasa de encajes en 3 puntos porcentuales para evitar la
salida de los plazos fijos, ante la menor oferta de divisas y la mayor demanda
generada por la incertidumbre electoral.
El BCRA recordó que “en el esquema
monetario vigente, la tasa de interés de referencia se determina
endógenamente”. Es decir, el rendimiento de las Leliq se fija a partir de
la oferta y demanda de dinero, en un marco donde la autoridad monetaria absorbe
la liquidez necesaria para evitar que la tasa se ubique, en este caso, por
debajo del 58%. Este piso podrá ser revisado, considerando la evolución de la
inflación y las expectativas de los agentes económicos. Otros datos que también
juegan para determinar la tasa son las condiciones financieras internas y
externas y otras variables macroeconómicas, principalmente el dólar,
considerando que luego de la crisis cambiaria del año pasado se generó una
fuerte aceleración en la tasa de inflación.
Durante julio, en medio de una tendencia
bajista de las expectativas de inflación, la tasa de interés descendió 4 p.p.
hasta mediados de mes, pero luego se revirtió en los últimos días, ante una
dinámica clásica de los períodos pre-electorales, donde suele aumentar la
incertidumbre, considerando que se definirá el rumbo económico y político del
país para los próximos cuatro años. Finalmente, en el mes, la tasa bajó 2,3
p.p. al 60,4%, aunque se espera que continúe manteniendo su tendencia
creciente, aunque de manera leve..
Actualmente, quedan seis días hábiles hasta
las PASO, de modo que el Gobierno ya no tiene margen de error. Es por eso
que desde el Ejecutivo le han pedido al BCRA que tome las medidas necesarias
para contener al tipo de cambio, que ha registrado cierta depreciación en los
últimos días, aunque no en igual proporción que entre febrero y abril. La
entidad que lidera Guido Sandleris se hizo presente en el mercado de futuros,
con venta de divisas, para afectar las expectativas de depreciación de la
moneda, y convalidó sucesivas subas en la tasa de interés. Por el momento, no
ha logrado compensar completamente la demanda de dólares, pero su rol durante
la semana clave será fundamental para intentar captar la mayor cantidad de
votos en el domingo de elecciones.
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