|
Por Juan
Bergelín - Impulsados principalmente por los inversores institucionales,
los depósitos a plazo fijo en pesos tuvieron un repunte en
julio, con un alza de 4,15%. Los pequeños ahorristas, en cambio, se volcaron de
lleno a la compra de dólares, lo que se tradujo en un aumento de más de 1.200
millones de dólares en las colocaciones en moneda extranjera.
Según la última
información disponible del Banco Central, al
30 de julio, el stock de plazos fijos privados en pesos se ubicaba en
$1.247.194 millones, un alza de $49.659 millones respecto al nivel en que
comenzó el mes. Los depósitos de más de un millón, en tanto, explicaron casi
el 60% de este aumento.
"Hay mucho
plazo fijo de compañías de seguro y Fondos Comunes de Inversión y algo por los
minoristas que llegan por la web", explica el jefe de la mesa de dinero de
un banco local. ‘Los minoristas que llegan por la web’, como los define, son quienes
ahora pueden hacer colocaciones online sin ser clientes del banco, algo que
desde mayo autorizó el BCRA para reavivar la competencia entre entidades y
generar así una suba en los rendimientos.
Consultados al
respecto, en el organismo monetario aún no tienen el detalle de cómo
evolucionaron los plazos fijos online en el mes de julio, después de cerrar
junio con más de 50.600 operaciones, y casi $10.500 millones canalizados a
través de Debin, la herramienta por la que se realizan estos depósitos.
Si
bien el rendimiento de los plazos fijos se mantuvo prácticamente estable
respecto al mes anterior, en los últimos días hubo cierto repunte, motorizado
principalmente por el Banco Nación. En un intento por quitarle atractivo al
dólar y así contribuir a la pax cambiaria, el gigante estatal aplicó una suba
de 1,5 puntos porcentuales y llevó la tasa al 52% anual.
Para los plazos
fijos tradicionales, promedió el 47,4% anual en julio, con una marcada
diferencia entre los pequeños ahorristas y los grandes inversores. Para los
primeros, el rendimiento promedio que pagaron los bancos fue de 44,9% mientras
que para las colocaciones de más de $100.000, promedió el 48,5% anual.
Tasas atractivas,
necesarias pero no suficientes
"Con
la mejora del colchón de tasa real positiva contra la inflación esperada, la
dinámica de los plazos fijos mejoró", destaca Federico Furiase, director
de Estudio Eco Go, quien
también menciona a la estabilidad del tipo de cambio como un factor clave para
explicar esa recuperación.
Que los bancos
ofrezcan una tasa positiva en términos reales es primordial, según la cúpula
del Central, para que se consolide el ahorro en pesos. Así lo veía en su
momento Federico Sturzenegger y lo mismo piensa hoy Guido Sandleris, quien
además quiere que el tipo de interés siga en niveles elevadísimos para quitarle
atractivo al dólar por un lado, y para poder absorber más pesos del mercado,
por otro.
Para el economista
Miguel Arrigoni, en cambio, el planteo de que la tasa de interés tiene que ser
positiva respecto de la inflación para promover el ahorro no funciona en este
mercado. "Esa teoría es sencillamente
nula en Argentina y no existe en ningún otro país del mundo", dispara el
CEO de First Corporate Finance Advisors.
Para él, la clave
es que sea positiva para el ahorrista en términos de poder adquisitivo de
bienes durables, algo que -sostiene-, se da en países como Estados Unidos,
Alemania, Brasil, Uruguay o Chile. "La tasa le tiene que ganar al dólar,
al valor de un auto, de un departamento, de un grano, etcétera. Tiene que
devengar más que otro activo, pero no respecto de la inflación, menos en
Argentina, donde tiene una raíz que nadie sabe entender todavía", asegura
Arrigoni.
El CEO de First
Corporate Finance Advisors, de hecho, no ve un crecimiento de los depósitos sino un mero aumento del stock por los
intereses generados. "Si se deflacta la tasa, en los últimos 3 años el
sistema prácticamente no creció nada", comenta.
En
julio, en concreto, la suba del 4,15% que registró el stock es prácticamente lo
que generaron los intereses pagados por los bancos (el rendimiento mensual
ronda el 4%).
Sin embargo,
muestra una recuperación frente al mes previo, cuando el stock apenas había
crecido 2,5%, lo que indica que hubo más gente que no renovó su plazo fijo que
los que sí lo hicieron. En rigor, gran parte de los que no renovaron fueron
empresas, que desarmaron sus colocaciones para hacer frente al pago de
aguinaldo de sus empleados.
Otro factor que
influyó fue que gran parte de los plazos fijos atados a UVA que iban venciendo
se pasaron a colocaciones tradicionales. Una buena parte de estos depósitos atados a la inflación, que tienen un plazo
mínimo de 90 días, fueron realizados en el primer trimestre, cuando las tasas
en pesos estaban en niveles mucho más bajos que los actuales.
En rigor, el mes
pasado el stock de aquellos atados a UVA se redujo $3.298 millones y acumuló
una caída de casi $13.000 millones en los últimos tres meses.
El repunte de julio, una buena señal
"Es importante
que se estén recolocando los capitales que estaban más los intereses porque
habla de un sistema financiero que al menos por un mes está logrando
regenerarse a sí mismo", destaca Martín Kalos, director de EPyCA
Consultores.
Para el economista,
que la tasa de interés de las colocaciones haya estado en aumento, más la
implementación del plazo fijo online "son incentivos lógicos a que la
gente mantenga sus ahorros en el banco mientras no vea una perspectiva de
devaluación inminente y abrupta". Justamente que en julio la expectativa de devaluación no haya sido muy elevada
fue clave, según Kalos, para que se reactiven los depósitos en pesos.
El cálculo que hace
Furiase es que con un interés aproximado del 4% mensual y una inflación
esperada en torno al 2,2% para los próximos meses, una suba de 1,75 pesos en el
tipo de cambio consume toda la tasa efectiva que hubiera ganado un inversor con
un plazo fijo. "Es la cuenta que genera ruido para un inversor que tiene
que decidir entre ese instrumento y la divisa", explica.
Sin hacer esa
cuenta, y apelando básicamente a su memoria emotiva, los pequeños ahorristas
muchas veces prefieren el refugio en el dólar antes que una atractiva tasa en
pesos, más aún en la previa a las elecciones.
sa tendencia se
reflejó en los depósitos en moneda extranjera del sector privado, que al
30 de julio acumularon un aumento mensual de u$s1.215 millones, un alza de casi
un 4% en el stock. La suba es casi cuatro veces mayor al monto que venían
creciendo mes a mes.
El aguinaldo fue al
dólar
"A medida que
la gente iba cobrando el aguinaldo, una gran parte fue a compra de dólares, no
sólo a caja de ahorro sino también a plazos fijos en esa moneda", comentan
con cierto asombro en la mesa de dinero de un banco extranjero, ya que el rendimiento
que ofrecen ronda el 1,3% anual, o sea poco más de 0,1% por mes.
"Lo bueno es
que en estas elecciones no se generó ese temor infundado a un
corralito y que dejen divisas a plazo fijo muestra eso", agregan.
Según
los datos del BCRA, de los u$s32.234 millones que suma el stock de depósitosdel sector privado, hay u$s24.098 millones en cajas
de ahorro y u$s4.217 millones de esos son colocaciones por montos de más de un
millón. En plazo fijo hay otros u$s7.382 millones y sólo u$s1.745 millones son
de depósitos que superan el millón.
Más allá del
impulso de los minoristas con el cobro de aguinaldo, un dato a destacar es que
prácticamente un 40% del aumento de los depósitos en billetes verdes fue impulsado por las cajas
de ahorro de depósitos de más de un millón. En rigor, ese tipo de
colocaciones registró un aumento de 570 millones de dólares, y el stock quedó
más de 15% por encima de lo que había finalizado junio.
Esto se explica por
el ingreso de dólares por parte de un puñado de empresas que en las últimas
semanas captaron fondos del mercado, en su mayoría con la emisión de
Obligaciones Negociables.
En
los próximos meses, como destaca Furiase, la clave va a pasar por lo que ocurra
en las PASO y en cómo evolucionen las encuestas previo a las elecciones de octubre. Está claro que el BCRA jugará
todas sus fichas para contener el dólar, una medida de tinte más electoral que
monetaria.
Estará en el perfil
de cada inversor si prefiere por colocar sus pesos en un plazo fijo o
refugiarse en el dólar. Y en esa pulseada el rol del organismo monetario será
no sólo desincentivar la demanda de divisas conteniendo el tipo de cambio sino
también buscando que los bancos ofrezcan tasas cada vez más atractivas por
los depósitos.
|