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Por Andrés
Sanguinetti - Reducir la carga impositiva, aprobar la reforma laboral, contener
la inflación, mantener la estabilidad cambiaria y reactivar el consumo son
cinco de los principales reclamos que figuran en la agenda de los empresarios
de cara al próximo gobierno.
La
lista de pedidos es mayor y no se concentra en los resultados que arrojen las
próximas elecciones nacionales de octubre, si bien la mayoría apuesta a una
reelección de Mauricio Macri porque considera que la ideología del Presidente
es consistente con la mirada política y económica del establishment local.
Sin embargo, los
hombres de negocio también tienen una visión crítica del camino recorrido por
el Gobierno hasta ahora y hablan de una gestión que no logra revertir el
déficit fiscal, que ha llevado a la industria y a los servicios a una de sus
peores etapas, con caída de las ventas, la producción y retroceso de las
inversiones.
También advierten
que el escenario económico actual de alta inflación, falta de reactivación,
falta de inversiones, inexistencia de acceso al crédito, extensión de la cadena
de pagos y pérdida de las fuentes laborales es responsabilidad de las políticas
económicas llevadas a cabo por la administración de Cambiemos.
De hecho, en la
lista de pedidos suman la necesidad de encarar
medidas que permitan bajar las tasas de interés, revertir el déficit en la
balanza de pagos, concentrarse en la estabilidad económica e incentivar y
ayudar a las Pymes, entre otras medidas.
Los resultados de
una encuesta realizada en estos días por IDEA entre más de 200 socios de la
organización empresarial reflejan esta agenda en la cual también hay lugar para
analizar de manera positiva la coyuntura actual, caracterizada por cierta
estabilidad del dólar, tenue reducción de las tasas de interés y paulatino
aumento del nivel de actividad.
Es decir que, mas
allá de la mirada crítica sobre la gestión oficial y los reclamos en agenda
para los próximos años, los hombres de negocios del país se muestran optimistas
con el escenario económico para lo que resta del año.
De hecho, el 64% de
los consultados considera que el dólar no tendrá fuertes variaciones; un 60%
observa una recuperación de las expectativas; otro 46% anticipa mayores
inversiones y un 70% cree que sus ventas se incrementarán, mientras que la
mayoría dejará de expulsar trabajadores y estima que no habrá cambios en temas
vinculados con el empleo.
Entre los
ejecutivos que participaron de la encuesta elaborada por la firma D´Alessio
Irol para IDEA, dos tercios de los consultados representan a empresas de
servicios, mientras que el tercio restante se desempeña en el sector industrial
como el caso de Aluar, una de las mayores productoras de aluminio de la
Argentina.
Su
titular, Javier Madanes Quintanilla, le dijo a iProfesional que
confía en que las variables de la economía se mantendrán estables durante los
próximos meses, aunque dicha estabilidad dependerá de los resultados de las
PASO. "El 11 de agosto es crucial en lo financiero, mientras que en lo
económico una buena elección del oficialismo va a dejar las cosas más o menos
iguales hasta saber si se plantea un programa integral", sostiene uno de
los empresarios más influyentes del país.
Agrega que si los
resultados electorales no acompañan al Gobierno, "el combo
financiero-económico va a ser complicado porque el tren de la baja del costo de
capital está pasando delante nuestro, pero hay poco tiempo para subirse".
Las opiniones de
Madanes son coincidentes en parte con la radiografía que dejan las respuestas
de sus pares de IDEA para la encuesta de D´Alessio Irol en la que también se
evidencia optimismo por la baja del riesgo país, la menor volatilidad de las
variables financieras y se esperan aumentos de las exportaciones y un nivel de
rentabilidad que podría revertir la tendencia negativa después de tres
semestres de caídas.
En este sentido,
Ignacio Noel, presidente de Sociedad Comercial del Plata (SCP) y dueño de la
empresa Morixe, también le da importancia a los resultados de las PASO a la
hora de anticipar cómo funcionará la economía en la última etapa del año, en
especial en lo que se refiere al dólar, la inflación, el riesgo país y las
inversiones.
"Todo
será mejor si es Mauricio Macri y todo será para peor si es Alberto
Fernandez", asegura el empresario de manera concluyente. Y advierte que
ambos políticos tienen miradas diferentes sobre la Argentina: "La base
generada por el Gobierno en cuanto a corrección del tipo de cambio y tarifas, liberación del
cepo, integración al mundo, no se podrá aprovechar si gana Alberto Fernandez y
eso significará un gran retroceso , con intervencionismo y regulaciones".
Al contrario,
asegura que si el Gobierno se mantiene por otros cuatro años, "habrá
muchas inversiones que ingresarán al país y moderarán el impacto de las
reformas pendientes, como la del Estado, laboral, previsional, del aumento de
la competencia en los mercados, entre otras".
Como Noel, son
muchos los empresarios que ya votaron a favor de la continuidad del actual
Gobierno, aún cuando a la mayoría les fue peor que con el kirchnerismo.
El temor es mayor
porque todavía están latentes las malas experiencias vividas en los años de
Néstor y Cristina y porque advierten que el regreso de esta manera de gobernar
será difícil de digerir para los mercados, provocaría muchas dificultades en
cuanto a la gobernabilidad y hará más compleja la tarea de reactivar la
economía, que ya arrastra ocho años de estancamiento.
Pronóstico:
"durísimo"
De todos modos,
desde sectores importantes del empresariado vienen cuestionando fuertemente las
políticas económicas oficiales y apuntando a las medidas de gobierno como las
responsables de la caída de la producción, el aumento de la capacidad ociosa,
la pérdida de empleo, la falta de reactivación y la inestabilidad financiera. Y
quien aparece como abanderado de estos cuestionamientos es Miguel Acevedo.
El titular de la
Unión Industrial Argentina (UIA) viene refiriéndose duramente sobre la
situación industrial. Afirmó que el año próximo "va a ser durísimo" y
reclamó soluciones "para la inflación, el gasto público, el sistema
impositivo", entre las prioridades.
Sus reclamos son
consistentes con un documento publicado por la UIA en el que se detalló un plan
de 10 medidas urgentes como la eliminación de Ingresos Brutos y de algunas
tasas provinciales, avances en soluciones logísticas para economías regionales
y baja de tasas de interés, que "atentan contra la producción".
Para
Acevedo, uno de los principales temas a resolver tiene que ver con el mercado
laboral. "Se debe encarar una reforma muy seriamente, pero hay que
discutirlo con los sindicatos porque no es posible tener una legislación de un
siglo atrás", sostuvo el CEO de Aceitera General Deheza (AGD).
Entre quienes, en
parte, avalan este escenario se encuentra Ariel Schale, director ejecutivo de
la Fundación ProTejer, que agrupa a empresas de un sector como el textil, que
vienen sufriendo una fuerte recesión.
"Vemos una
economía amesetada en un nivel muy bajo de consumo que hará que nos sigamos
moviendo en valores muy bajos de uso de capacidad instalada", asegura el
empresario.
Advierte que la
cadena de valor se encuentra muy afectada por el entorno macroeconómico que le
es muy desfavaroble y explica que el sector opera un 30% por debajo de lo
registrado en 2015, con 40.000 fuentes laborales perdidas.
Un escenario
similar describe Alejandro Ginevra, uno de los referentes del sector
inmobiliario, para quien la incertidumbre política dominará el contexto
económico hasta la asunción del nuevo gobierno, "cualquiera que vayan
siendo los resultados de las elecciones".
Para el CEO del
Grupo GNV, no se visualizan condiciones de gobernabilidad que permitan a la
próxima gestión sancionar leyes esenciales, porque nadie habla de acuerdos o
pactos de gobernabilidad, incluso sabiendo que no tendrán mayorías parlamentarias
suficientes.
"En el contexto de incertidumbre, el proceso de
inversiones productivas no podrá dinamizarse y por ende la economía continuará
estancada", agrega. Y pronostica que, gane quien gane las
elecciones, los problemas a enfrentar son los mismos: inflación, atraso
cambiario, altas tasas de interés y endeudamiento externo al límite.
"Deberán
encarar las soluciones con pragmatismo. En esto hay que incluir la
renegociación del actual acuerdo con el FMI, que marca los lineamientos
macroeconómicos y que deberían ajustarse para retomar un ciclo de
crecimiento", advierte Ginevra.
Sus palabras
coinciden con la mirada de Fabián López, socio de RSM, una de las mayores
empresas de consultoría a nivel global, y para quien la economía seguirá en
recesión, con consumo en baja, escaso nivel de inversiones y pocas medidas que
se tomen para resolver los problemas estructurales.
"Principalmente
por las altas tasas, veo una economía recesiva, con un menor consumo, algo
amortiguado por planes como Ahora 12, con un dólar que seguirá estable hasta
octubre pero que no podrá seguir así por mucho tiempo", señala. Y agrega
que en el rubro inversiones no habrá novedades hasta el año próximo
"cuando ya sabremos quién ganó las elecciones y qué medidas de cambios estructurales
haya tomado".
Desde el sector de
las Pymes, la mirada crítica se repite. Por lo menos así lo entiende Daniel
Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), para quien la
economía seguirá con un panorama incierto en lo que resta del año. "El
dólar está contenido, pero sabemos que luego de las elecciones aumentará, así
como lo hará el costo energético y las tasas de interés y es probable que la
inflación también", detalla el empresario.
Crítico
de la gestión de Mauricio Macri, el titular del IPA agrega que no hay indicios
sobre la eliminación de medidas que entiende son negativas para la reactivación
como las retenciones a las exportaciones o las que le están poniendo freno al
incremento del consumo y del mercado interno.
"No
hay señales de cambios, por lo que prevemos que la crisis se va a
profundizar al igual que la recesión", anticipa Rosato, quien a nivel
político hace referencia a las medidas propuestas por Alberto Fernández en este
sentido, y las califica de positivas.
"Propone
pautas para reactivar el sector pyme industrial con quita de retenciones,
medidas para controlar los costos energéticos, pesificación de las tarifas, reforma
tributaria, todas necesarias para hacernos más competitivos", destaca.
Su postura política
no es acompañada por la mayoría de los empresarios. Por lo menos no de quienes
integran el grupo de Whatsapp "Nuestra Voz", creado por Martín
Migoya, socio fundador de Globant, para defender la continuidad de Cambiemos en
el poder.
Se trata de 251
ejecutivos que apoyan abiertamente a Mauricio Macri y que se ilusionan con otro
mandato del Presidente a partir de los escasos márgenes de diferencia en las
encuestas.
Muchos de estos
hombres de negocios formaron parte de la encuesta de IDEA en la cual de todos
modos, tuvieron margen para criticar ciertos aspectos de la gestión oficial y
reclamar que se mantenga la estabilidad de la economía y que se comuniquen las
propuestas con mayor claridad.
Son empresarios que
apuestan a una mejor percepción sobre la situación económica nacional del
segundo semestre y que confían en que habrá también un impacto positivo
fundamentado en la estabilidad cambiaria, la desaceleración inflacionaria y una
mayor actividad.
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