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Por Luis Beldi - En la jerga
tumbera, a este agosto se lo denominaría un mes "picante". El
problema es que no es un mes. Son dos meses. Uno que termina el viernes que
viene y otro que comienza el lunes 12 de agosto, el día siguiente de las PASO.
Pero hay más sorpresas. En los últimos
dos días, el dólar subió el equivalente a 20 días de plazo fijo. Si se le quita
la brecha del precio de compra y venta, el alza fue la equivalente a dos
semanas. En otras palabras, si la divisa sube 90 centavos más esta semana,
derrotará al plazo fijo de todo el mes. Y el resultado del domingo 11 será el
que decidirá el futuro de ambos: plazo fijo y dólar. Un resultado adverso
del Gobierno elevaría el dólar a las nubes, voltearía a los bonos de la deuda
con el consiguiente aumento del riesgo país y caería la bolsa. El escenario
opuesto de bonanza financiera, se daría con un mal resultado del kirchnerismo y
significaría un regreso del dólar a los precios de ahora y una tasa de interés
que se mantendrá por encima de 60% en las Letras de Liquidez (LELIQ) y en algo
más de 50% para los grandes ahorristas de plazo fijo. El "carry
trade" volverá a funcionar por lo menos hasta octubre.
El exterior no está ayudando. El panorama
para el dólar no es el mejor. Los futuros de las bolsas del mundo del domingo
para el lunes, mostraban a Wall Street y Europa en rojo. En Asia, las Bolsas en
la medianoche de Oriente, estaban en territorio notoriamente negativo. China
A50 uno de los principales indicadores, perdía 1,40%, mientras Shanghai bajaba
0,80%. El Hang Seng de Hong Kong, el otro índice importante de China, sufría un
derrumbe de 3,10%. Japón no se quedaba la zaga del pesimismo. El Nikkei mostraba
una decadencia de 2,53%.
En Europa los futuros del CAC 40 de París
están 3,30% abajo, los de Londres, 1,20%y el Euro Stoxx 50 que es el promedio
de todas las bolsas del continente, pierde 1,42%.
En Wall Street, el S&P 500 es el
indicador más castigado. Está con 1,63% de baja y por debajo de los 2.900
puntos, en 2885, un nivel que atemoriza a los inversores y les lleva la
ganancia de varios meses. El modelo parece agotado por la guerra comercial con
China y porque la baja de tasas no muestra que la actividad económica reaccione
a pesar de que no hubo deterioro en las cifras de empleo y la tasa de hipotecas
amenaza con bajar.
Por supuesto, que el oro y los bonos del
Tesoro de Estados Unidos estarán liderando las preferencias de los inversores
que se irán a cubrir de tanto pesimismo por el futuro de la actividad económica
mundial. Europa piensa bajar las tasas el mes que viene. Entretanto, el euro
subía frente al dólar y la libra esterlina seguía perdiendo terreno. Bajó 12%
desde que el nuevo primer ministro tomo la decisión de abandonar la Unión
europea inexorablemente el 31 de octubre.
Con este panorama, a la Argentina le va a
resultar difícil bregar por la estabilidad del dólar, el argumento más
contundente que tiene para llegar bien parado a las elecciones primarias. Por
otra parte, el viernes el riesgo país, lanzó un mal presagio al ubicarse por
encima de 830 puntos. Si el panorama del mundo que marcan los mercados de
futuro se confirma en la apertura del lunes, los bonos argentinos no la van a
pasar bien y el Central tendrá que trabajar a destajo para mantener en caja el
precio del dólar porque difícilmente los inversores renueven una parte de los
plazos fijos.
Este sobresalto, hará que se dolaricen hasta
el viernes en principio. Con el resultado de las PASO puesto, el futuro
puede mejorar o empeorar, pero habrá un rumbo más claro. La Bolsa, por
cierto, no tiene los mejores augurios por delante, aunque hay papeles muy
atrasados y cazadores de oportunidades comprándolos porque apuestan a un
triunfo de Macri el domingo.
En esta semana, el que apueste al oficialismo
puede ganar muchísimo dinero, si Macri sale airoso en las primarias. De la
misma manera, puede verse envuelto en enormes pérdidas si el resultado favorece
a los Fernández. Como no hay más encuestas desde el sábado, los mercados
desde el lunes serán la encuesta más preciada.
El valor del Bonar 2024, el dólar, el riesgo
país, será observado con atención como si fueran personas que anuncian a quien
van a votar. Si se ganan las PASO, el gobierno tiene asfaltado el camino para
triunfar en octubre, porque el dólar quedará quieto y el riesgo país bajará.
Por eso busca que el domingo concurra al menos 80% del padrón. Hay 4 millones
de personas que están eximidas de votar por su edad o discapacidad. Tres
millones tienen más de 70 años y son fieles votantes del oficialismo. Ellos son
los que decidirán lo que pasará en los mercados, aunque no sean inversores de
importancia en la plaza financiera.
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