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Por Merino Soto - A
partir del actual escenario político-económico, que generó incertidumbre en el
campo, el productor prefiere esperar y se concentra en comercializar el maíz,
mientras la soja la vende lentamente. En junio pasado los negocios del cereal
tuvieron un aumento del 32% por sobre las entregas de la oleaginosa.
Datos del portal oficial Sio
granos muestran que hace dos meses las entregas del maíz totalizaron 3,43
millones de toneladas mientras que la de soja apenas alcanzaron las 2,59
millones de toneladas. Las casi 841.000 toneladas de diferencia entre ambos
productos es quizás el motivo por el cual las divisas de junio fue de US$2.218
millones, cayendo respecto de las US$2.395 de mayo.
En ese sentido, un trabajo de
la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sostuvo que las exportaciones de maíz
habrían alcanzado un récord histórico mensual de 4,3 millones de toneladas en
julio.
En base a una proyección de precios
basada en los valores FOB oficial para embarques actuales y futuros, la
exportación de este grano podría dejar un ingreso de divisas por un total de
US$5.700 millones en la campaña actual, 40% más que el año anterior y un 150%
por encima del promedio de los últimos cinco años, dijo la entidad.
Desde la corredora de cereales
Intagro, el analista Andrés Gosende subrayó que "el mercado está hoy lleno
de maíz a partir de la alta oferta mientras que la soja está en un segundo
plano".
Al observar los precios,
Gosende explicó que "el cereal está sufriendo una baja externa, pero a
nivel local se paga barato precisamente por la alta oferta".
Desde la Confederación de
Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), su presidente Gabriel De
Raedemaeker, planteó que "las ventas se dan a cuenta gotas y sólo para
cubrir las deudas, y nada más".
El precio de la soja ayer se
mantuvo cerca de los $10.600 (US$235) la tonelada. Se entiende que cuando se
toque los $11.000, se podrán ver volúmenes importantes. El lunes al cierre de
esta edición de habían negociado cerca de 150.000 toneladas.
En julio las entregas de la
oleaginosa fueron de 2,68 millones de toneladas frente a las 2,41 millones de
maíz. El poco volumen de soja se vio reflejado en las divisas que finalizaron
en US$2.253 millones, muy similar a los US$2.218 millones de junio.
El año pasado y pese a haber
sufrido las peor sequía de los últimos 50 años, el campo liquido en julio
US$2.701 millones.
Productores consultados
manifestaron no saber con qué gobierno se encontrarán en 2020. Por eso muchos
empezaron a optar por dividir su cartera entre granos y dólares. Dan por hecho
que las retenciones subirán el próximo año.
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