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Por Daniel Sticco
- El mercado de dinero siempre tiene dos caras, en la que muchas veces genera
alegrías para un lado y sinsabores para el otro, más aún en la Argentina donde
la persistencia de una elevada tasa de inflación y vocación por la dolarización
de carteras impide ofrecer atractivos en simultáneo para los ahorristas en la
moneda nacional y para los necesitados de créditos. Julio no fue la
excepción, como mostró un nuevo Informe Monetario del Banco Central.
"Los depósitos en pesos del sector privado aumentaron 2,9% en
términos nominales respecto a junio, con un crecimiento de 1,9% de los
colocados a la vista y de 3,9% en los a plazo ($46.800 millones). Así, en
términos reales y ajustados por estacionalidad, nuevamente se observó un
aumento de los plazos fijos (1,6%)", comunicó la entidad monetaria.
En un contexto de
expectativas de inflación en baja, pero todavía muy alta, la tasa de
interés de referencia de mercado, como son las Leliq (Letras de Liquidez del
Banco Central para regular el mercado dinero e influir en el objetivo de
desalentar la dolarización de carteras) mostró una caída hasta mediados de
julio, que se revirtió parcialmente en los últimos días del mes, respondiendo a
la dinámica propia de los períodos pre-electorales. El resto de los tipos de
interés mercado se movieron en similar dirección.
Pero tuvieron respuestas diferentes por parte de los inversores respecto
de los deudores y de los necesitados de tomar crédito, como industriales
y constructores que anticiparon al Indec otro trimestre con mayores necesidades
de préstamos, por la extensión de la recesión y creciente atraso en
la cadena de pagos.
En el caso de los depósitos a plazo por parte del conjunto del sector
privado, la disminución promedio en 2,5 puntos porcentuales del interés anual
ofrecida por las entidades por las colocaciones a 30 días no afectó la renta
neta de julio del orden de 1,5%, luego de restar el efecto de la inflación,
equivalente a una tasa efectiva anual de 19,7%. Al tiempo que alentó el
crecimiento de las imposiciones en 4,2% nominal, 1,7% en términos reales, a
1,24 billones de pesos.
Un factor dinamizante fue la reglamentación
a mediados de mayo por parte del BCRA de los "plazos fijos web no
clientes", porque no sólo contribuyó a la mayor
competencia entre las entidades para captar el ahorro privado, sino también a
atenuar la baja de tasas que se observó en general en julio.
Y si bien el rubro más dinámico fue el de los saldos en caja de ahorro,
con aumento nominal de 4,7% respecto del promedio de junio, se trata de un
movimiento estacional por el efecto del cobro del medio aguinaldo por parte de
asalariados y jubilados, que provoca un salto transitorio de las
disponibilidades a la vista. En comparación con un año antes, por el contrario
se observa una caída del 18,5% en términos reales.
Cancelaciones netas de préstamos por menor capacidad de repago
Por el contrario, en julio, el saldo nominal y ajustado por
estacionalidad de los préstamos en pesos al conjunto del sector privado apenas
creció 0,6%, a $1,53 billones, porque las tasas efectivas del mes, según el
promedio de entidades que informó el Banco Central se mantuvo muy por arriba de
la capacidad de pago de las empresas en un clima recesivo y con precios que se
estima que en julio subieron entre 2,3% y 2,6 por ciento.
El crecimiento mensual de los saldos de adelantos en cuenta corriente fue
de 3,2% en términos nominales y sin estacionalidad. Si se deduce la tasa de
interés promedio equivalente a 5,6% en el mes (68,41% anual), resulta una
cancelación neta de esa línea del 2,3%. En el caso del descuento de documentos
a sola firma, como los cheques, el monto operado cayó 0,3% en valores
nominales, y 2,7% en términos reales.
"Las tasas de interés activas cobradas por los préstamos
comerciales mostraron una trayectoria descendente: la aplicada a los documentos
a sola firma promedió 58,1% mostrando un descenso promedio mensual de 2 p.p.,
mientras que la tasa de descuento de documentos se ubicó en 55,2%, descendiendo
en promedio 3 p.p. En tanto, la tasa de adelantos totales promedió 66,7%
mostrando una caída de 5,7 p.p. respecto a junio", informó el Banco
Central.
Las financiaciones con tarjetas de crédito presentaron en el mes un
aumento de 4,1% (nominal y ajustado por estacionalidad), acumulando en los
últimos 12 meses un crecimiento cercano a 18%, en este caso muy por debajo de
la tasa de inflación, porque se produjeron cancelaciones netas equivalentes a
poco más de 23% anual.
De todas formas, los técnicos del BCRA pusieron el foco en el aumento
real del mes, en un 1,6%; porque estiman que estuvo asociado a un "incipiente
incremento del uso de tarjetas de crédito tras el relanzamiento del Programa
Ahora 12".
El saldo promedio mensual de los préstamos personales se mantuvo casi
sin cambios respecto a junio, con una tasa de interés que promedió 65,9% anual
en julio, mostrando un descenso de 1,1 p.p, al equivalente a 5,4% en el mes,
muy por arriba de la tasa de suba que habría tenido el promedio de los salarios
de la economía.
De todas formas, en el Banco Central sostienen que el camino de la
recuperación del ahorro en moneda nacional es el paso previo para que,en un
escenario de gradual desaceleración de la inflación, conduzca a la reducción
del costo real del dinero, y de ese modo dar lugar a la tonificación del mercado
de crédito, para inversión de las empresas y consumo anticipado de las
familias.
Sin embargo, la escalada
preelectoral de las tasas de interés, se prevé que, al menos, demorará ese
proceso hasta después de las elecciones generales de octubre o
noviembre.
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