|
Por Mariano Cuparo Ortiz
- El FMI depositó
el último desembolso el 16 de julio. Ese día las reservas del BCRA pegaron un salto
de US$5.180 millones, a pesar de que el envío fue por US$5.382 millones. Ese
mismo martes ya había comenzado el drenaje. Si se toma ese dato, lo perdido del
último desembolso trepa a 47,2%. Las reservas cerraron en aquel entonces en
US$68.739 millones.
Los fuertes y
constantes pagos de deuda y la falta de confianza en la economía generaron una
salida total de US$2.337 millones desde entonces. Es decir, casi la mitad del
desembolso del Fondo. En el medio pasaron tres semanas exactas en total. De
ellos, US$1.665 salieron en la última semana, durante la previa de las PASO.
El economista de la
Undav, Sergio Chouza, consultado por BAE Negocios, detalló las
razones que justificaron el drenaje de divisas: la depreciación del Yuan explicó
aproximadamente el 20%, los pagos bilaterales del Tesoro el 5%, las
licitaciones del Tesoro el 25%, la fuga de tenedores minoristas el 20% y la
fuga de actores corporativos y fondos de inversión el 30% restante.
Así, según la
estimación de Chouza, la fuga explica aproximadamente el 50% de la caída de las
reservas de las últimas 3 semanas. Si a eso se le agregan las licitaciones del
Tesoro, que si tienen compradores es porque hay fuga, el total llega al 75%. El
resto fueron la devaluación del Yuan y los pagos bilaterales.
Precisamente, el
lunes las reservas del BCRA sufrieron
una caída de US$519 millones, que se explicó principalmente por la devaluación
del Yuan. Como una buena parte de las reservas locales corresponde a esa
moneda, la baja relativa de su precio tuvo un impacto. El martes el precio del
Yuan ya se había estabilizado y sin embargo las reservas volvieron a caer
US$578 millones. Ayer la dinámica se desaceleró pero aun así se volvieron a escapar
US$56 millones.
En ese sentido,
cabe destacar que todos los días el Tesoro vende US$60 millones. En 16 días
hábiles eso genera un total de US$960 millones que los bancos compran a buen
precio y luego ofrecen a los ahorristas que deciden irse al billete. Además
desde el BCRA aclararon
a BAE Negocios que durante la semana hubo también pagos de deuda por parte del
Tesoro. Si bien no fue informado el destino, se habría tratado de un pago a un
organismo multilateral.
Por otro lado, la
dinámica dolarizadora reciente y la suba de esta semana en el precio del dólar
indica que los pagos del Tesoro a tenedores no se estarían reinvirtiendo. Aun
no se conoce el número de julio, pero durante junio, el último dato publicado
por el Central, la fuga tuvo un mes relativamente típico y totalizó US$2.759
millones netos, si se toma en cuenta la compra de residentes, por US$1.349
millones, y el desarme de inversiones en pesos de los extranjeros, que batió el
récord histórico y fue de US$1.410 millones.
Chouza sostuvo:
"Está claro que la salida de capitales de emergentes se da a mayor
velocidad en Argentina. La caída de US$500 millones del martes y la consecuente
suba de 9% del riesgo país fue mayormente por eso. A la región le pegó a la
mitad. Si bien no todo es fuga, a los fines prácticos es lo mismo: da cuenta de
la insustentabilidad de la balanza de pagos, que el Gobierno subestima y debe
ser regulada".
|