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Por Pablo Wende - Estabilizar
el dólar fue el objetivo central de la política económica para llegar a las
PASO. Y el resultado fue conseguido. Con subas y bajas en el medio, el tipo de
cambio todavía se ubica por debajo de los máximos que había tocado a fines de
abril pasado, cuando una apurada negociación con el FMI logró esta estabilizar
la cotización.
La autorización que
le dio el Fondo al Banco Central para usar reservas e intervenir en el mercado
cambiario cuando se produjeran movimientos "disruptivos" marcó un
antes y un después desde fines de abril.
La sola amenaza de
poder utilizar reservas para venderlas cuando fuera necesario fue suficiente
-al menos en los últimos tres meses- para dominar el tipo de cambio y evitar
alzas excesivas. El propio titular del Central, Guido Sandleris, redobló la
apuesta en las últimas semanas, cuando aseguró que la oferta de dólares sería
suficiente para equilibrar la demanda hasta fin de año. De esta forma, dejó
entrever que su objetivo sería directamente no perder reservas no sólo a lo
largo de las PASO sino hasta las elecciones de octubre y de ser necesario
el balotaje.
Claro que mantener
al dólar por debajo de los $ 47 no fue "gratis". Si bien el Central
no vendió reservas, tuvo que activar otros "resortes". Tras
haber comprado dólar futuro en los meses previos, ya en julio comenzó con la
venta de estos contratos, aunque nadie tiene claro el monto.
Además, el BCRA se
vio obligado a subir las tasas de interés de referencia que paga a través de
las Leliq. El rendimiento había caído a cerca de 58%, hasta que a mediados
de julio retornó cierta presión alcista sobre el tipo de cambio. A medida
que el dólar empezó a recuperar terreno desde los $43, la entidad se vio
obligada a incrementar las tasas, que finalmente ayer cerraron otra vez por
encima del 63% anual.
En los últimos días
ya impactó más una mayor turbulencia en el mercado financiero internacional,
impulsada por la guerra comercial desatada entre Estados Unidos y China. La
caída de monedas emergentes también arrastró al peso esta semana, aunque
ya en la jornada de ayer se respiró un clima mucho más tranquilo en el mundo,
lo que también ayudó a que baje el tipo de cambio local.
Cómo sigue la
"película" dependerá de las PASO. Si el resultado está dentro de
parámetros esperados por los mercados, el escenario más probable es que el tipo
de cambio se mantenga en valores parecidos a los actuales o incluso operando a
la baja.En cambio, si la distancia del kirchnerismo supera por varios puntos a
la fórmula Macri-Pichetto es posible que se vivan semanas de mucha mayor
tensión, tanto en el nivel de la divisa como del riesgo país. Pero con las PASO
a la vuelta de la esquina, ya está terminando el tiempo de las especulaciones.
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