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Por Sofía
Diamante - Si bien todavía se habla de un mercado de capitales chico y poco profundo, los
principales jugadores siguen apostando a un potencial crecimiento que
podría dar sus primeras señales auspiciosas el año que viene, cuando pase la "tormenta política".
Primero había sido el turno de la irrupción
de BYMA como nuevo protagonista, surgido de la unión del Merval y la Bolsa de
Comercio de Buenos Aires. Le siguió recientemente la fusión de Matba y Rofex. Y
ayer, el Mercado Abierto Electrónico (MAE) anunció su relanzamiento desde sus
nuevas oficinas, frente a la Plaza San Martín, y la promesa de colocar en el
mercado antes de fin de año la opción de operar dólar futuro desde su
plataforma.
Históricamente utilizado por los bancos, el
MAE está en un proceso de transformación a una compañía abierta a todos los
agentes del mercado. Su directorio, compuesto por 16 miembros, aún es
controlado por 11 bancos, pero tienen tres directores independientes y dos no
bancarios, que son una sociedad de bolsa -Balanz- y un agente de liquidación y
compensación (ALyC) -representada por Arpenta-.
"De nuestros 180 clientes, dos tercios
son no bancarios; deberían ser el 90%. El potencial está en lo no
bancario", enfatizó Fernando Negri, responsable de Global Markets del
banco ICBC y actual presidente de MAE. Si bien en cantidad de clientes las
entidades bancarias son la minoría, en volumen negociado aún llevan la
delantera.
Los productos principales que ofrece el MAE
son renta fija y el mercado de dólar spot, mientras que en BYMA se comercializan
acciones y en Rofex, los futuros.
"Con la desmutualización de los
mercados, la aprobación de la ley de financiamiento productivo, la
incorporación de nuevos instrumentos como la factura y el cheque electrónico,
se están formando las bases para el desarrollo de un mercado de capitales.
Nosotros queremos ofrecer una plataforma competitiva y eficiente. Todo esto es
una condición necesaria, pero tal vez no sea suficiente", admitió Negri,
en referencia a los actuales problemas que tiene el mercado local: un economía
bimonetaria, con tasas de interés real altísimas.
Por el MAE se operan por día US$800 millones,
de los cuales US$4000 millones representan las licitaciones de Leliq. Hoy, la
inversión en el país representa apenas entre 8 y 10 puntos del PBI. En el
mercado estiman que podría crecer a 12 o 14 puntos en los próximos años.
"Este es un buen momento para que crezca
el mercado. En relación a cuatro años atrás, las tarifas de energía ya no valen
el 10% del costo, sino el 70%; el déficit primario está en torno al 0%; el tipo
de cambio no está atrasado, es el correcto, y el déficit energético ya no es un
drama. Si gana el actual gobierno, el riesgo país podría caer de 900 a 400,
como Egipto, por ejemplo, que es un país similar al nuestro. Si gana la oposición,
deberá hacer un vuelvo de 180°. Si el mercado les cree y tiene confianza en que
se harán las reformas estructurales necesarias, la Argentina podría crecer y
captar inversiones", analizó Claudio Porcel, presidente y CEO de Balanz.
Entre lo que queda del año y mitad del
próximo, MAE planea invertir US$5 millones en la apertura de las nuevas
oficinas y en la mejora e inclusión de nuevas tecnologías. El próximo mes, un
grupo de clientes viajará a Europa con la directora ejecutiva del MAE, Mariana
Franza, en busca de posibles alianzas y para analizar nuevos instrumentos
financieros.
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