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Por Daniel Sticco
- El Gobierno tenía sus expectativas puestas en que la las obras viales,
ferroviarias y de conectividad telefónica y de internet; la salida del default;
la apertura al mundo y otros logros institucionales, pudieran doblegar en las
urnas los efectos de una economía real donde, con excepción del agro y del
sector energético, arrastra más de un año en recesión y fuerte caída del
salario real y en menor medida del empleo. Y que, según las previsiones de industriales y constructores que recibió el Indec en
las últimas semanas, se extenderá, al menos, por otro trimestre.
Tal vez los indicadores de
recuperación de la confianza al consumidor que semana atrás difundió la Escuela
de Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, y el viernes también la consultora Kantar sobre las Expectativas Económicas de la población,
hicieron pensar que el resultado de las PASO no sería tan desfavorable como
finalmente mostró la gran encuesta nacional en forma indiscutible.
Pero la economía es la
ciencia que analiza la mejor forma de redistribuir recursos siempre escasos,
por tanto conformar a todos los agentes económicos en simultáneo: trabajadores,
empresarios, gobierno, familias, no es tarea sensilla. Menos cuando se venía de
a ultsfos desequilibrios y muchos continúan.
Entre más de lo mismo, o cambio radical
Ahora, al Gobierno le quedan
apenas poco más de 2 meses, no mucho más, para demostrar que las políticas que
comenzó a desarrollar en octubre de 2018, tras la ampliación del acuerdo de
asistencia financiera del FMI, reforzarán lo que considera los cimientos
imprescindibles para poder empezar la etapa de recuperación de los salarios, la
baja de las tasas de interés para incentivar la inversión, pero sin
debilitar el ahorro, y reimpulsar la economía.
De lo contrario, será el turno
para que un gobierno de alternancia que se comprometió a reanimar la producción
y el empleo de las pymes; recuperar el poder de compra de los salarios y de las
jubilaciones; revertir el crecimiento de la deuda pública, sin que se produzca
una fuerte devaluación y aceleración de la inflación que vuelvan a generar "ilusión
monetaria", y derive en una crisis más profunda en corto tiempo.
El economista Martín Uribe consideró en una entrevista con Infobae que ese escenario
podría evitarse con la flexibilización de la política monetaria y
la entrega de reservas del Banco Central a cambio de la cancelación de las
Leliq, pero manteniendo la política tendiente a la eliminación del déficit
fiscal y reducción del desequilibrio negativo de las cuentas en divisas.
Para peor, el escenario
internacional trae de las suyas con presidentes en las grandes potencias que
aparecen como impredecibles, como los EEUU, China, Inglaterra, Brasil, entre
otros, que están conduciendo a cimbronazos en el valor de las monedas, las
tasas de interés, y consecuentemente en las expectativas de consumo y
producción mundial.
Resultados sólidos con políticas facilistas no son posibles
Ya con el gobierno de Cambiemos
quedó demostrado que reducir la pobreza a cero, dominar la inflación y volver a
crecer y atraer inversiones no son realizables en corto ni mediano plazo. Pero
también volvió a quedar de manifiesto en estas PASO que la paciencia de gran
parte de los argentinos es muy corta, y espera acciones casi mágicas para que
todos los problemas se corrijan inmediatamente, en en menos de 2 años, antes de
la elecciones de medio término.
Sin embargo, en ninguno de los
países que enfrentaron dificultades y desafíos muy similares a los que afectan
a la Argentina, los programas correctivos se pudieron llevar a cabo con éxito
ni en 2 ni 4 años, sino entre 15 y 20 años, como mínimo, trascendiendo a los
gobiernos, independientemente de sus ideologías económicas, como en Chile,
Brasil, Perú, entre otros muchos en el continente, y en Europa y Asia.
¿Está la sociedad preparada
para esperar políticas que maduran en largo plazo? Pareciera que no. Hay
experiencias económicas exitosas para revertir recurrentes ciclos de crisis
entre 7 y 10 años como las que afectan a la Argentina?, la última fue en 2008/2009,
en 2 o 4 años. Claramente no.
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