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La respuesta del Fondo
Monetario Internacional al resultado de las PASO en la Argentina fue la que se
podía esperar de parte del organismo multilateral: "No comments". No
habrá, al menos en las primeras horas después de las internas partidarias,
ningún tipo de reacción oficial. Primará la cautela.
La victoria de Alberto
Fernández, con una diferencia de 15 puntos sobre Mauricio Macri que
lo coloca a tiro de alcanzar la presidencia en la primera vuelta de octubre,
comenzará a ser digerida por los técnicos del Fondo recién en los próximos
días, según pudo saber Infobae.
El cuidado será extremado
además porque el propio FMI atraviesa también, después de 8 años de Christine
Lagarde en la conducción, un proceso de redefinición de su liderazgo que
podría tener importantes implicancias para su relación con la Argentina.
El FMI no comenta las
alternativas de la política, no toma partido por ningún candidato y, por
definición, se muestra dispuesto a hablar y trabajar con todas las fuerzas. Los
técnicos y voceros del organismo hacen siempre esta aclaración. También evitan
hacer valoraciones sobre los sacudones del mercado. Así sean saltos positivos
o, como se espera para este lunes, un derrumbe total.
Esto no le impidió al Fondo
alertar hace muy poco sobre los "riesgos" para la estabilidad
económica argentina asociados al período electoral. Ese período de
incertidumbre recién empieza. Continuará hasta octubre y quizá noviembre. Razón
de más para reforzar la cautela.
En las oficinas del FMI ya se
bajó a los técnicos de las distintas áreas el pedido de preparar resúmenes de
las prioridades en cada uno de los departamentos. Con ese insumo se irán
estableciendo nuevas líneas de acción una vez definido el recambio en la cúpula
delcarganismo. Pocos dudan en esta capital que la sucesora de Lagarde será la
economista búlgara Kristalina Georgieva, CEO del Banco Mundial. Es la
candidata de consenso entre los países europeos, que por tradición designan al
titular del Fondo.
Esos resúmenes técnicos son
descripciones más o menos pormenorizadas de lo actuado. Son un repaso. Pero la
definición de nuevas líneas de acción contendrá una mirada de futuro.
En el caso de la relación del
Fondo con la Argentina, el resultado rotundo de las PASO seguramente va a ser
tenido en cuenta, según pudo saber Infobae, porque dibujaron un muy
posible escenario de cambio político en la Argentina, potencialmente con muy
serias implicancias para el programa stand-by por 57.000
millones de dólares firmado el año pasado.
Además, en los próximos días
se anunciará la fecha de la próxima misión del FMI a la Argentina para la
quinta revisión del acuerdo. Los técnicos llegarían este mismo mes al país, en
un momento decisivo para la continuidad del gobierno de Macri, quien pactó con
el Fondo Monetario un programa a tres años.
Las consideraciones políticas
sin duda no podrán quedar fuera de la evaluación que hagan los enviados del
organismo multilateral. Un cambio del titular en la Casa Rosada a partir de
diciembre impactaría inevitablemente en el programa tal como fue diseñado por
el actual gobierno. De hecho, Fernández adelantó ya su voluntad de
modificarlo.
Las conclusiones a las que
llegue el equipo de técnicos que hoy encabeza Roberto Cardarelli, jefe de
misión para la Argentina, se conocerán en plena campaña, pocas semanas antes de
la primera vuelta de octubre. En esos días los enviados del Fondo podrán
medir lo que un observador en Washington denominó "la temperatura del
agua". La elección del domingo dio ya una idea muy clara.
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