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Por Pablo Wende
- Entre la paliza generalizada que sufrieron los activos financieros argentinos
tras conocerse el resultado de las PASO, la más preocupante pasó por el
comportamiento del mercado de bonos. Con caídas verticales, los títulos
perdieron entre 25 y 30%, dejando las paridades por el piso.
La lectura de las cotizaciones
no dejó margen para especulaciones: los inversores temen que la Argentina
se encamine rápidamente a un nuevo episodio de reestructuración de deuda, tal
como sucedió con el default del 2001 y el nuevo episodio de "default
técnico" de 2014, que en ese caso sólo afectó a los títulos emitidos
bajo ley neoyorkina (el juez Thomas Griesa no autorizaba los pagos).
Un informe divulgado por el
banco de inversión Morgan Stanley le bajó la ponderación a la deuda argentina (downgrade)
y se descuenta que próximamente las agencias de calificación le bajen nuevamente
la nota a los bonos. Según Morgan Stanley, los títulos más cortos deberían
ir a precios en la zona de USD 55 para los plazos de 10 a 30 años. Y eso
fue lo que sucedió ayer, luego de ventas masivas. Durante buena parte de la
jornada fue difícil encontrar compradores de deuda luego del resultado de las
PASO, ante la incertidumbre de inversores que veían un panorama electoral
completamente diferente.
Los títulos más afectados
fueron una vez más los más cortos, como el Bonar 2020 y el 2021. El motivo es
que resultarían los más impactados en el caso de que el nuevo Gobierno decida
ir efectivamente a una reestructuración de la deuda. Algo que por otro
lado no ha sido confirmado ni por Alberto Fernández ni por ninguno de
sus referentes económicos. Por ahora, siempre se han referido a la necesidad de
ir hacia un nuevo acuerdo con el FMI que estire los plazos para devolver los
USD 57.000 millones que habrán prestado desde mediados de 2018 hasta mediados
de 2020.
El banco de inversión alude a
los riesgos de iliquidez del mercado de bonos argentino y resalta que los
grandes jugadores de deuda aún tienen amplias posiciones en títulos argentinos.
En otras palabras, no hay compradores genuinos y son todos vendedores, lo cual
aumenta la caída de las paridades. "En este contexto, vemos pocas
chances de un rebote a pesar de las fuertes caídas que estamos
anticipando", agregan.
Alberto Bernal, de XP
Securities, también adelantó un panorama negro para sus inversores luego de la
jornada de brutales pérdidas: "Vemos que el pánico de los mercados
persistirá hasta que Alberto Fernández anuncie el nombre de su futuro ministro
de Economía, lo cual podría ayudar a calmar los ánimos". "Si eso
no sucede, los activos financieros continuarán bajo fuerte presión",
agregó.
La nueva devaluación le pone
más presión a la capacidad de la Argentina para enfrentar los futuros
vencimientos. Esto se debe a que el stock de la deuda en dólares aumentará
todavía más en relación al PBI lo que a la larga la volvería mucho más difícil
de enfrentar.
Como se dijo, los bonos cortos
se desplomaron totalmente, pero no sólo eso: hay dudas sobre si se hará o
no la licitación de Letes programada para hoy. Son USD 950 millones, de
los cuales USD 350 millones corresponden al sector privado. "No se va
a pagar 25% para renovar una letra a tres meses", dicen en Hacienda. Hasta
en ese refinanciación de corto plazo impactó la crisis del lunes después de las
PASO.
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