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Por Liliana
Franco - Temprano, antes de la apertura de los mercados, el
presidente Mauricio Macri, el flamante ministro de Hacienda, Hernán
Lacunza y el titular del Banco Central, Guido
Sandleris efectuaron declaraciones con un objetivo central: apuntar a la
estabilidad del dólar en torno de los valores que alcanzó la semana pasada, es
decir entre $57 y $62.
De esta manera, las
principales autoridades políticas del país se alinean con la preocupación de la
mayoría de los economistas en cuanto a que la mayor urgencia que presenta la
actual situación económica es que el dólar deje de moverse de manera
desenfrenada para evitar que siga escalando la inflación y deteriorándose los
ingresos de la población.
El presidente Macri en la
puesta en funciones a Lacunza como ministro de Hacienda, se mostró
con el jefe de gabinete Marcos Peña (algo no habitual ya que o están todos los
ministros o solo el primer mandatario), dando a entender que“no le soltó la
mano” y, por el contrario, le dio un respaldo implícito a su estrecho
colaborador.
En la Casa Rosada
se comenta que Macri seguirá en campaña. Al ministro le pidió “que
en cada decisión siempre tengas tu foco en cuidar a los argentinos,
no te lo pido como candidato a presidente, en una especulación política, te lo
pido como presidente cuyo foco, y el de todo el equipo, tiene que estar puesto
en morigerar cualquier costo que pueda tener el proceso electoral en la vida
diario de todos nosotros".
En el entorno
presidencial se comenta que el eje de campaña seguirá siendo confrontar dos
modelos de país. “Convengamos que de economía de economía no podremos hablar”
se lamentaba un colaborador del presidente. En este sentido, no son casuales
las duras declaraciones de Elisa Carrió, que está convencida que “en
octubre ganaremos”.
El tercer gesto de
Macri fue pedir a Lacunza que “abra canales de diálogo” para reducir
la incertidumbre y proteger a los argentinos. Al respecto, en conferencia, de
prensa el titular del Palacio de Hacienda, anunció que" convocará a los
referentes económicos de todos los espacios que compiten en estas elecciones,
para ponernos de acuerdo en algunas condiciones básicas para preservar la
estabilidad como condición de primer orden".
Por el Frente de
Todos concurrirán los referentes Matías Kulfas (cuando regrese de un
viaje que se encuentra realizando en el exterior) y Emmanuel Álvarez
Agis, según señalaron a Ámbito en el entorno del
candidato Alberto Fernández. En tanto, Marco Lavagna por Consenso
2019 confirmó que aceptaría la convocatoria al diálogo.
Tranquilidad
De una manera
coloquial y amable (a diferencia del rostro tenso que caracterizaba las
exposiciones del saliente, Nicolás Dujvone) Lacunza se concentró en llevar
tranquilidad en cuanto a que la situación económica se encuentra bajo
control: “tenemos sobrados argumentos para salir adelante y garantizar la
tranquilidad a los argentinos” y más aún aseguró que dejarán para el
gobierno que sea elegido, cualquiera sea su signo, “una base robusta para
recuperar el crecimiento”.
El mandato central
que recibió del presidente fue “estabilizar el tipo de cambio como
objetivo de primer orden” dijo Lacunza. Para el ministro el dólar se
encuentra largamente por encima de su relación de equilibrio y recordó lo dicho
por el candidato opositor Alberto Fernández en cuanto a que “no hace falta
un tipo de cambio más alto”. Para el titular del Palacio de Hacienda un dólar
más caro es “innecesario”, tendría móviles “especulativos” y
resultaría “nocivo” para la población.
El ministro
consideró que no sería posible lograr la estabilidad del tipo de cambio
sin una política fiscal consistente y aseguró que “garantizaremos las
pautas fiscales”. No se limitó a frases sino que también se apoyó en números:
calculó que el impacto fiscal de las medidas anunciadas equivalen a sólo 5.146
millones de pesos, equivalentes a 0,02% del PIB. Es más, anticipó que se
cumplirán con las metas comprometidas ante el FMI. También anunció, al igual
que Sandleris, que habían hablado con el organismo multilateral de crédito y
que una misión vendrá al país en los próximos días.
Misión
A media
mañana se conoció
una escueta declaración del vocero Gerry Ricedesde Washington,
afirmando que “seguimos de cerca los desarrollos recientes en Argentina y
estamos en dialogo continuo con las autoridades mientras trabajan en sus planes
de políticas para abordar la difícil situación que enfrenta el país. Un equipo
del FMI viajara a Buenos Aires pronto”, concluye el comunicado.
Al respecto, el
titular del Banco Central recordó que esta misión deberá revisar los números a
junio pasado, momento en que la Argentina “cumplió con todas las metas”,
dando a entender que no debería haber problemas con el desembolso de 5.500
millones de dólares que el FMI debería realizar en septiembre próximo.
Sandleris ratificó
la política monetaria vigente y se alineó con el objetivo de evitar la alta
volatilidad del tipo de cambio. Dio un mensaje tranquilizador al señalar que
“los plazos fijos se renovaron normalmente durante la semana pasada” y continuó
diciendo que observaron “una muy saludable renovación de depósitos en
pesos”y que los bancos “tienen liquidez suficiente para los que quieran
retirar depósitos en pesos y en dólares”. Evaluó que “el sistema
financiero es muy sólido y muy liquido”.
En cuanto a los
depósitos en dólares, precisó que “más de la mitad de los fondos se encuentran
resguardados en el BCRA y el resto está liquido en los bancos o en préstamos a
exportadores, es decir en sujetos de crédito que no están expuestos al riesgo
de cambio”.
Asimismo recordó
que los depósitos en pesos se encuentran en niveles “bajos en términos
históricos” circunstancia que limita la posible demanda de dólares.
Afirmó
que “haremos todo lo que esté a nuestro alcance para reducir la
volatilidad nominal y preserva el sistema financiero”. Recordó que durante la
semana pasada el BCRA realizó ventas por más de 500 millones de dólares en el
mercado spot y aseguró que “seguiremos interviniendo” si las
circunstancias así lo requieren.
Atendiendo a un
reclamo de la oposición, el titular del BCRA sostuvo que “no usaremos
reservas para contener valores alejados de sus fundamentos” y reiteró que
el tipo de cambio actual es “competitivo”.
Inflación
“El esquema
monetario sigue vigente” y “la meta de base monetaria vamos a
cumplirla” aseguró Sandleris. Ante una pregunta sobre las Leliq, el
titular de la política monetaria sostuvo que los pasivos remunerados del Banco
Central se ubican en el equivalente de algo más de 5 puntos del PBI, cuando en
marzo del año pasado esa relación superaba el 10%. De ahí que, para
Sandleris el stock de Leliq “no representa una amenaza ni un riesgo” y
consiste en un instrumento válido para absorber liquidez.
Si bien Sandleris
reiteró que el esquema de control de agregados monetarios es el que ha servido
para contener las expectativas de inflación, entre los operadores se comenta
que en realidad es el tipo de cambio la verdadera ancla a la que se
apuesta para contener a la inflación. Lo planteó el ex presidente del
Banco Central, Luis Caputo, cerca de un año atrás, en una discusión
que determinó su salida de la conducción monetaria. “Se perdieron meses y
a un enorme costo”, se lamentaba un importante operador de la city
porteña.
Tanto Lacunza como
Sandleris reconocieron que la inflación aumentará en agosto y septiembre, la
duda es que controlaran el traslado de precios de la devaluación.
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