| Hoy ha sido una sesión muy tranquila en el mercado de divisas, en la que la falta de datos macroeconómicos ha dominado toda la jornada. El mercado tiene los ojos puestos en la primera comparecencia de Ben Bernanke como presidente de la Reserva Federal de EEUU (Fed) el próximo miércoles en el Senado, con la expectativa cada vez más definida de que confirme que va a seguir ajustando los tipos de interés al alza. El cruce entre el dólar y el euro se mantenía prácticamente plano, con un ligerísimo avance de la divisa comunitaria frente al billete verde. Mientras que al otro lado del Atlántico se esperaban las palabras de Bernanke, en el Viejo Continente el mercado se preparaba para recibir mañana el dato preliminar del PIB alemán del cuarto trimestre, aunque las expectativas no eran demasiado esperanzadoras y el mercado se preparaba para otro dato macro negativo de la zona euro. El pasado viernes conocíamos el dato del déficit comercial de EEUU que fue ligeramente superior a lo que se esperaba. Sin embargo, este hecho no ha influido negativamente sobre la divisa estadounidense. El mercado cuenta con que el déficit estadounidense puede seguir financiándose sin problemas gracias a que la demanda de activos en dólares sigue fuerte. Este miércoles se conocerá el dato del TICs (Treasury International Capital System) que mide esta demanda. A poco de cierre de las bolsas europeas, el euro se cambiaba a 1,1909 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,1888. El yen ha resistido el avance del dólar. Tras cerrar la semana pasada con un avance frente a la divisa estadounidense, abre ésta envuelta en rumores cada vez más insistentes que apuntan que el Banco Central de Japón (BOJ) abra el camino para que los tipos de interés empiecen a subir. Este rumor viene hoy alimentado por las palabras del gobernador del BoJ, Toshikiko Fukui, quien ha señalado que su política monetaria de carácter expansivo se normalizará en los próximos meses, abriendo la veda para modificar al alza los tipos de interés nipones. Aún así, las incertidumbres sobre el fin de la política de tipos de interés cercanos al cero se mantienen, ya que el Gobierno japonés sigue teniendo sus reservas frente a una revalorización del yen que podría afectar a la industria exportadora. Toda esta incertidumbre está generando volatilidad en los cruces del yen. Este no ha sido el único dato que ha hecho que la divisa nipona se mantenga resistente ante el avance del resto de las principales contrapartidas, Japón también ha contado con el dato del superávit por cuenta corriente, un 8,6% mayor que en diciembre y muy por encima de las expectativas del Mercado. El billete verde se cambiaba a 117,8450 yenes, con un avance del 0,1%. |