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Por Javier Blanco -
El mercado cambiario mostró ayer el primer indicio de adaptación al nuevo rango
de precios que el Gobierno se resignó a aceptar para el dólar tras las PASO:
operó un monto de divisas 25,5% mayor, pese a que el aporte público total a la
oferta fue 10% inferior al de la rueda previa y sin que eso impactara en el
precio del billete.
Para los analistas,
esto muestra que el mercado comienza a incorporar la que bautizaron "zona
Lacunza de referencia" -en relación con un nuevo techo fáctico de $60 para
el billete- como adecuada para comenzar a concretar operaciones, aunque con la
cuota de cautela necesaria hasta ver si se consolida.
En este contexto,
el dólar cerró mixto: a $57,27 en promedio a nivel minorista, con una baja de
11 centavos, solo porque quienes operan en este segmento habían aumentado la
brecha entre precios de compra y venta en el momento más álgido del mercado.
Pero para los negocios mayoristas cerró a $55,03, con un alza de 28 centavos.
Los operadores
coincidieron en describir una jornada de operaciones que arrancó con modorra:
pasados los primeros 40 minutos no se habían pactado negocios, pero se
desarrolló luego sin sobresaltos.
"El billete
comenzó a operar a $54,90 y llegó a un máximo de $55,13 por muy poco tiempo,
pero las intervenciones escalonadas del BCRA y sus ventas a cuenta del Tesoro
acotaron su movimiento, aunque en algunos casos el mercado no tomó todo lo que
le ofrecían", explicó Fernando Izzo, de ABC Cambios, aludiendo a las
cuatro subastas que convocó durante la rueda el Banco Central (BCRA), a la que
se sumaron las dos tradicionales para concretar las ventas del Tesoro.
Las primeras
tuvieron poca o nula demanda: la inicial del BCRA, al mediodía, por US$50
millones quedó desierta y en la primera del Tesoro sólo se colocaron US$19
millones de los US$30 millones ofrecidos.
Con el correr de la
rueda el mercado dio muestras de ir aceptando esos valores al comprarle al BCRA
sucesivamente reservas por US$26 millones, 27 millones y 41 millones, y
llevarle al Tesoro los US$41 millones que habían sobrado de la primera
licitación.
De este modo,
"con reservas o por ventas a cuenta, el BCRA inyectó un total de US$154
millones para abastecer la plaza y mantener acotada la fluctuación de
precios", describió Gustavo Quintana, de PR Cambios. "La sensación es
que el tipo de cambio parece encontrar un nuevo equilibrio, lo que, de
sostenerse, ayudará a que se recupere la oferta privada paulatinamente",
confió un operador bancario.
El monto total
operado al contado creció 25,5% respecto de la rueda previa (llegó a US$682,5
millones), por lo que el aporte público, que había fluctuado entre un tercio y
40% del total negociado, cayó al 22% (o 14% si solo se toman las reservas).
Otro dato en ese
sentido es que las reservas del BCRA, que acumulan un retroceso de US$9000
millones en el mes por pagos de deuda y una renovada salida de capitales,
tuvieron su menor baja post-PASO al caer en US$489 millones en el día, según la
información preliminar que las da en US$58.892 millones brutos.
La jornada tampoco
trajo novedades en cuanto a la tasa de referencia, que se mantiene neutra
apenas unos puntos debajo del 75% anual desde hace 10 días, aunque esta vez
hubo una expansión monetaria de $34.400 millones por Leliq no renovadas, tras
retirarse por esa vía unos $172.360 millones en apenas 5 ruedas. Y confirmó la
sensación de un mercado dejando atrás la "zona de pánico" por los
nuevo rebotes del 3% promedio de las acciones argentinas en Wall Street y de
los bonos, que al subir 1 dólar a lo largo de la curva impulsaron una baja del
2% del riesgo país (cerró en 1821 puntos).
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