El euro se desinfla hoy ligeramente y cotiza en Francfort esta mañana en torno a los 1,189 dólares, frente a los 1,191 a los que cerró ayer, cuando al ya debilitado billete verde se sumó la sacudida de los atentados terroristas de Estambul, la capital de Turquía. En el mercado japonés, también se moderó y cerró a 129,56 yenes.
Varios economistas situaron su previsión de alzas para la moneda única hasta alcanzar los 1,5 dólares, y alertaron de la posible crisis que ello conllevaría. Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Alan Greenspan, insufló el optimismo de quien opina que los desequilibrios pueden resolverse de forma "benigna".
El ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kenneth Rogoff, tildó de "inevitable" el desplome del dólar, lo que "no será catastrófico, pero sí muy doloroso" para la zona euro, vaticinó. Estas declaraciones se produjeron en una jornada en la que la divisa comunitaria llegó a escalar hasta los 1,1909 dólares, tras apreciarse un 35% respecto de la misma fecha hace dos años.
En una entrevista a Bloomberg, el canciller alemán Gerhard Schröder, confesó que un rebota del dólar propiciaría una mejora en las economías europea y estadounidense, impulsando las exportaciones del viejo continente y posibilitando un descenso del déficit de Washington. "Las dos partes quieren alcanzar un tipo de cambio más favorable; nadie quiere un dólar débil", aseguró. Nada ma´s hacer estas declaraciones, el billete verde repuntaba ligeramente.
Bajo el acantilado de los mínimos de la divisa estadounidense se esconde, además de la complejidad del escenario político internacional y el aviso por parte de EEUU sobre la eventual imposición de aranceles a las importaciones textiles chinas, el desmedido apetito de ese país por los productos extranjeros, que le ha generado un déficit corriente inusitado del 5% del PIB. Para financiarlo, Washington necesita atraer capital extranjero y el mismo Greenspan reconoció que por "la deuda externa pendiente, podría ser cada vez más difícil" sufragarlo. |