|
Por Fernando
Bertello - Para los exportadores de
cereales, la decisión del Banco Central (BCRA)
delimitar el
crédito en pesos a estas grandes empresas y otras que venden en
el exterior no les modificará la operatoria que ya tienen en el mercado interno
y la medida no tendrá un impacto significativo sobre su actividad porque, según
aseguran, usan como financiamiento los dólares que traen del exterior antes que
tomar pesos en la plaza local.
Sin embargo,
economistas del agro y operadores creen que la medida obligará a las empresas a
vender dólares, les generará un descalce financiero y hasta representa una
especie de acortamiento de plazos implícito para que ingresen las divisas. Vale
recordar que el Gobierno a poco de asumir quitó todos los plazos para que las
compañías ingresen las divisas.
Entre enero y julio
pasados los exportadores liquidaron divisas por US$12.972.546.976, una merma,
en el contexto de menores precios internacionales, de casi US$1300 millones
versus igual período de 2018.
"La circular
del Central no afecta la operatoria de liquidación de divisas de exportación.
Los exportadores seguiremos operando con normalidad y el mercado de compraventa
de granos está funcionando sin problemas. La circular está orientada a
operatorias nuevas que están armando los bancos", señaló una importante
fuente ligada con la exportación.
"Nunca se
aplicó ese financiamiento en pesos acá. Nadie se financia en pesos; traemos los
dólares de afuera para no cargar ese costo financiero a los productores",
añadió ante una consulta de este medio.
Según la
comunicación "A" 6765 de la entidad, los exportadores podrán tener
créditos en pesos por hasta $1500 millones, unos US$25 millones y los bancos
financiar con conformidad de la autoridad monetaria.
"En general es
poco lo que se toma en pesos; no creo tenga demasiado impacto", evaluó
otra fuente de la exportación.
No obstante,
actores ligados a la cadena ven que la medida tendrá un efecto sobre la
actividad.
"Van a tener
que hacerse de pesos para comprar al productor y para eso van a tener que
vender dólares. Esto es un prototipo de cuasi control de cambios; en lugar de
restringir los dólares, lo hacen con los pesos (al limitar el financiamiento a
los exportadores)", señaló Jorge Ingaramo, economista del sector.
Para Ingaramo, la
medida representa una pérdida para los exportadores. "Es una pérdida
porque el exportador va a vender al tipo de cambio comprador, con el cual
también paga las retenciones, mientras la brecha entre el comprador y el
vendedor es cada vez más grande", afirmó. "Le genera un descalce
financiero", añadió.
En opinión de
Eugenio Irazuegui, de la firma Zeni, la medida "es una manera más sutil,
no explícita, de acortar el plazo de liquidación de divisas".
"Al ser una
medida con aplicación inmediata, lógicamente altera la planificación financiera
de las empresas", indicó. "La publicación oficial aminoró la suba
inicial del tipo de cambio", añadió el especialista.
Recordó que tanto
exportadores como las fábricas aceiteras necesitan los pesos para afrontar sus
obligaciones y el pago a los vendedores como acopios y productores, dependiendo
del capital de trabajo de cada empresa y los compromisos que tienen que pagar.
Otra fuente de la
exportación fue en la línea de que el financiamiento en pesos no era importante
para las empresas del sector, pero "estos días" si estaba siendo una
alternativa en medio de créditos fiscales pendientes de pago.
"La variante
de tomar pesos es muy buena, porque a estas tasas de dólar futuro te convenía tomar
pesos en el banco que traer dólares y cambiarlos y ante el crédito (fiscal) que
te iban a devolver cubrirte comprando dólares diferidos. Ahora el Gobierno sacó
esa pata", señaló.
Según este
operador, el Gobierno dejó "colgados" a estos actores con los
créditos fiscales. "Cuando el Gobierno, mediante la modificación del
sistema SISA (que simplificó en un único punto diversos registros del
productor) cambió las retenciones del IVA, pasando del 2,5% a un esquema
distinto donde hoy por hoy estamos en 5,5%, le sacó la exposición al productor
y se la pasó al exportador. Esa plata es parte del giro de capital de trabajo;
entre que pagás la soja al productor hasta que cobrás del Gobierno pasan 5/6
meses y esto quiere decir que tenés una deuda del Gobierno en pesos",
señaló.
"Si se
modifica el tipo de cambio estás en el horno. Cuando el año pasado el dólar
pasó de 28 a 39, los exportadores sino tenían cobertura perdían esa plata según
lo que tuvieran en créditos fiscales", agregó.
|