|
Por Natalia Donato - Pese a
que los anuncios realizados ayer por el Ministerio de Hacienda respecto de la
deuda buscan despejar el horizonte financiero de corto plazo para
"disponer de reservas suficientes que garanticen la estabilidad cambiaria
e inflacionaria" durante el período preelectoral, como señaló el ministro Hernán
Lacunza, algunos bancos de inversión ya están advirtiendo sobre los
posibles riesgos de la estrategia oficial.
Es el caso del JP
Morgan, que en su informe diario enviado a sus clientes ayer luego de las
medidas planteó que "la estrategia del Gobierno no es ajena a una miríada
de riesgos", ya que "la presión en las reservas internacionales puede
persistir", así como también "mientras que las necesidades
financieras del Tesoro se relajan después de la no voluntaria
extensión de vencimiento a corto plazo, las presiones pueden persistir en los
retiros de depósitos de divisas y la dolarización de los depósitos en
pesos".
Según datos del
Banco Central actualizados al 23 de agosto, los depósitos a plazo fijo
tradicionales (la mayor cantidad) ascendían a 1.247.000 millones, lo que al
tipo de cambio actual mayorista equivalen a unos USD 22.000 millones.
En su informe, el
banco consideró que "un gesto político del principal candidato de la
oposición y favorito para ganar las elecciones -Alberto Fernández- es
una condición necesaria para romper el círculo vicioso imperante que
ha afectado las reservas".
Las reservas se
ubican hoy en los USD 56.950 millones y cayeron USD 9.300 millones desde
las PASO. La salidas de depósitos del sector privado ascendieron a USD 3.000
millones; el Gobierno pagó un REPO (préstamo de bancos internacionales con
garantía de bonos) por USD 2.600 millones y otros vencimientos, y también el
Banco Central intervino en el mercado con la venta de USD 1.400 millones,
además de las licitaciones hechas por el Tesoro de USD 60 millones diarios, que
suman USD416 millones.
Además de advertir
sobre los posibles riesgos sobre las reservas, el JP Morgan consideró que
"no está claro" cuál será la "reacción de los titulares de deuda
de la ley local, particularmente si se confirma la tesis de que el Congreso
abordará el proyecto de ley sólo después de octubre".
Con respecto al
anuncio realizado por Lacunza sobre del inicio de las conversaciones con el
Fondo Monetario Internacional (FMI) para encarar una negociación sobre el
"reperfilamiento" de los vencimientos, el banco aseguró que la
respuesta del organismo fue cautelosa y "no despeja la incertidumbre pendiente sobre
si el FMI permitirá al país retirar los USD 5.400 millones originalmente
programado para el tercer trimestre del 2019″.
"En nuestra
opinión, la intención del gobierno es doble. Primero, al anunciar el perfil de
la deuda, el Gobierno apunta a abordar las necesidades de liquidez a
corto plazo del Tesoro, con la clara intención de salvaguardar las
reservas. La muy baja reinversión de la deuda a corto plazo estaba
ejerciendo una gran presión sobre las reservas", señaló el informe.
"Al anunciar
la extensión el gobierno aspira a recuperar un poco de impulso político,
particularmente después de las duras críticas de Alberto Fernández luego de su
reunión con funcionarios del FMI", agregaron.
|