| El mercado de divisas tenía la mirada puesta sobre el primer testimonio de Ben Bernanke como presidente de la Reserva Federal de EE UU (FED) y la cita no decepcionó. Las palabras del máximo responsable de la política monetaria estadounidense lograron que el billete verde se diera la vuelta en su cruce con el euro, anulando el efecto de los malos datos de producción industrial de EE UU y del flujo de inversiones en activos en dólares. Bernanke dijo claramente que la economía de EE UU podría necesitar más subidas de tipos de interés para tener controladas las presiones inflacionistas. El presidente de la FED también llamó la atención sobre el riesgo de que el fuerte incremento de la demanda interna pueda superar la capacidad de producción. Tras estas palabras, los inversores dejaron al lado las dudas y se dedicaron a comprar dólares. La subida de los tipos de interés era algo que el mercado ya había considerado antes de que Bernanke lo anunciase oficialmente, ya que varios representantes de la FED hicieron declaraciones en este sentido en los últimos días. El último en orden de tiempo fue ayer el presidente del Banco de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker, quien manifestó que la economía estadounidense estaba creciendo a buen ritmo y que era necesario prestar mucha atención a la evolución de la inflación. Las alegrías para la divisa comunitaria se esfumaron con las palabras del presidente de la Fed que sirvieron de bálsamo a la moneda estadounidense. El euro perdió las pequeñas subidas acumuladas en la sesión de hoy tras conocerse que la producción industrial estadounidense en enero bajó un 0,2%, cuando el mercado preveía una subida de un 2%. También perdió importancia que los flujos de compras de activos en dólares se quedara en diciembre en 56.600 millones, frente a los 80.000 esperados. A poco del cierre de las bolsas del Viejo Continente, el cambio euro dólar se situaba en 1,1894. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,1904. Por su parte, la libra recuperó parte del protagonismo que el resto de las principales divisas mundiales le habían robado durante los últimos tiempos, después de la relación trimestral del Banco de Inglaterra (BoE) volviera a encender el debate sobre posibles movimientos de tipos en el Reino Unido. El BoE dejó claro que las perspectivas económicas para los próximos dos años no son boyantes y que la inflación está relativamente controlada. La divisa británica se cambiaba en 1,744 dólares logrando un avance frente al billete verde cercano al 0,5%. |