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Por
Gustavo Bazzan (31/08/2019) - Las entidades financieras armaron distintas
estrategias logísticas para que todos sus clientes encuentren a su disposición
los dólares que tienen depositados en las sucursales bancarias. La idea es que,
si lo desean, puedan retirarlos por ventanilla, llevarlos a una caja de
seguridad o transferirlos al exterior, sin
ningún tipo de restricción.
Básicamente,
los bancos se ocuparon de reforzar
el stock de dólares de sus sucursales, para garantizar la suficiente
cantidad de billetes a disposición de quien quiera llevárselos. Es más, algunas
entidades ya dispusieron extender
el horario de atención al público de 10 a 17, para que ningún
cliente se tenga que retirar de la sucursal sin haber podido realizar el
correspondiente trámite.
“No vamos a hacer una comunicación masiva,
pero por los distintos medios de contacto que tenemos con nuestros clientes,
les vamos a decir que no habrá
problemas con la operatoria”, le dijeron a este diario en una entidad de
primera línea. “Vamos a mostrarles
los dólares para llevarles tranquilidad a los ahorristas",
aseguraron, a su vez, banqueros consultados por Clarín.
Lo que
se busca es ni más ni menos que reforzar
la confianza para bajarle la ansiedad al público, que en los últimos
días se hizo presente en las sucursales para hacerse de sus dólares por temor a
una eventual restricción.
La
mayor afluencia de público se vio el jueves pasado y el viernes: en muchos
bancos -sobre todo en sus casas matrices- se llegó a atender a clientes hasta cerca de las 8 de la noche. La
extensión del horario obedeció a que hubo demoras logísticas para que los
dólares llegaran a alguna sucursal alejada de los tesoros que los bancos tienen
distribuidos geográficamente.
En
este sentido, se dispuso un operativo especial de distribución de dólares para
abastecer a todas las sucursales del país.
La
extensión del horario no se puede aplicar en el sentido de abrir antes las
sucursales, porque los tesoros
están programados para abrirse a las 10 de la mañana. Desde el lunes 12
de agosto, se produjo una caída de depósitos cercana a los US$ 5.000 millones, desde los
35.000 que se registraban al viernes previo a las PASO.
El
retiro de dólares -o su transferencia a cuentas en el exterior- se aceleró a
partir de la disparada del tipo de cambio y los crecientes temores a que se
imponga algún tipo de restricción para que el público no pueda acceder
libremente a sus dólares.
En
verdad, los bancos tienen liquidez
de sobra. Los dólares de los depósitos solo se pueden prestar a empresas
vinculadas al comercio exterior, es decir que generan dólares propios. Y están
prestados, además, a plazos que no suelen superar el año. A pesar de que tienen
posibilidad de invertir esos dólares en títulos de deuda pública, los bancos
prácticamente no han comprado papeles del Estado con estos dólares.
Al
respecto, el economista Gabriel Zelpo, recordó este sábado en su cuenta de
Twitter que “a diferencia del 2002 los bancos están líquidos en dólares. Nunca
colocaron la totalidad de los depósitos en dólares al sector privado y a los
que otorgaron están cubiertos por ingresos en dólares”.
Desde
el estallido de la Convertibilidad, la normativa indica que está prohibido el
descalce de moneda, es decir que una empresa no se puede endeudar en moneda
extranjera si su negocio se realiza en pesos.
El
grueso de la demanda de dólares, entonces, proviene de grandes compañías y en particular de las cerealeras,
que hasta hace poco utilizaban las líneas crediticias para prefinanciar
exportaciones. Pero con la crisis financieras estas líneas se han encarecido y
lo que hacen las cerealeras es pedir financiación en el exterior. En definitiva, los bancos casi no tienen a
quién prestarles los dólares que atesoran. Y por eso hoy no tienen
problemas en afrontar un retiro masivo de dólares.
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