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Por Jorge Herrera
- No hubo ni cacerolas, ni martillos, ni gritos, ni tabiques, ni nada parecido
a lo vivido en las jornadas previas al colapso de 2001/2002. Ayer la plaza
financiera atravesó la primera jornada del control de cambios de la era Macri
sin mayores sobresaltos. Sí hubo una mayor afluencia de público, fuera de
lo normal, a las sucursales bancarias. También casi colapsaron las consultas
vía los homebanking.
El público que
desde muy temprano se agolpó en las puertas de las entidades bancarias iba a
saciar los interrogantes que sembraron las nuevas reglamentaciones cambiarias.
Según comentaron a este diario fuentes de varias entidades, si bien hubo muchas
preguntas y consultas, en paralelo, también aumentó el número de
transacciones. El común denominador fue el retiro de fondos de las cuentas
en dólares de los ahorristas (argendólares). Este drenaje que comenzó
desde el primer día después de las PASO muestra, al miércoles pasado, según
datos del Banco Central, que el stock de depósitos privados en dólares pasó de
u$s32.500 millones a u$s28.564 millones. O sea, en doce jornadas los
argendólares cayeron u$s3.936 millones, a razón de u$s328 millones diarios.
Al observar el
comportamiento de los ahorristas en argendólares en estas doce jornadas, se vio
que parecía desacelerarse el ritmo de caída. Sin embargo, funcionarios
bancarios consultados ayer señalaron que se vio un mayor retiro de fondos que
de costumbre. Pero según ellos era lógico porque se trataba de la primera
jornada de vigencia de las restricciones. Por el lado de los depositantes en
pesos, no se registraron aglomeraciones ni retiros masivos.
Claro que muchos de
estos depósitos son “dinero transaccional”, es decir, está vinculado con la
operatoria diaria de empresas y familias para sus gastos corrientes. El
termómetro son los plazos fijos en pesos, y estos apenas están mostrando una
merma diaria equivalente a poco más de u$s41 millones. Al parecer las
aparentes altas tasas de interés nominales ya no seducen como antes. A la
hora de los retiros de argendólares, uno de los principales obstáculos sigue
siendo la disponibilidad de efectivo en las sucursales. Por lo que se mantiene,
en general, la operatoria de tener que avisar con uno o dos días de
anticipación, según el monto, para el cliente que quiera hacerse de sus
dólares.
En cuanto a los
argendólares, en varias entidades se ha generado cierta confusión sobre la
normativa para los que quieren transferir sus dólares al exterior. Algunos
interpretan que rige el límite de u$s10.000 por mes y otros argumentando una
aclaración que recibieron del BCRA,
que no había ningún límite. Esta zona gris, en este caso, debería ser aclarada
rápidamente por el BCRA. La pulseada recién comienza. Se trata de una
batalla diaria hasta llegar al 27-O. Por lo que el monitoreo sobre los
depósitos privados es diario. Lo importante es que los bancos faciliten las
operaciones para no generar ruido innecesario entre los ahorristas.
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