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Por Pablo Wende
- En el primer día del funcionamiento del "paraguas cambiario"
sucedió exactamente lo que esperaba el Gobierno: el Central ya no tuvo que
intervenir para impedir un salto del tipo de cambio. Al contrario, la falta de
demanda provocó una caída que se fue acelerando con el paso de las horas. En el
cierre, el dólar mayorista había pasado de más de $59 el viernes a clavarse en
$56, una merma superior al 5%. Pasó lo mismo con el minorista, ya que el tipo
vendedor del Banco Nación finalizó a $57 tras haberlo hecho a $61 al cierre de
la última semana, y de abrir a $63 en la mañana de ayer.
La prohibición para que las empresas demanden dólares con fines de
atesoramiento "limpió" el mercado y no hubo quién saliera a ponerle
un piso. La capacidad de compra de divisas por parte del público es limitada y
tampoco es significativa la demanda de divisas para viaje. En cuanto a las
operaciones de comercio exterior, el mercado es actualmente superavitario en más
de USD 1.000 millones mensuales.
Pero a estos datos relacionados con el flujo de oferta y demanda de
dólares se suma otra cuestión que tendrá relevancia clave en los próximos días:
los exportadores están obligados a liquidar todas las divisas que venían
manteniendo en el exterior. Ese stock se aproxima a los
USD 10.000 millones y debería ingresar en forma inmediata al mercado. Semejante
suma representa una oferta adicional que debería provocar fuerte presión
bajista en los próximos días.
Por lo tanto, el escenario que ayer por la tarde veían más probable los
operadores del mercado cambiario es que el dólar oficial se ubique cómodamente
por debajo de los $55 en la cotización mayorista. La incógnita es qué terminará
haciendo el Banco Central en ese escenario. No se puede descartar que la
entidad que preside Guido Sandleris salga a ponerle un piso a la
cotización, con intervenciones con compras en el mercado.
En ese caso, el BCRA tendría la posibilidad de comprar dólares a un
precio bastante menor al que estuvo vendiendo en las últimas dos semanas, a
precios que oscilaron entre los $57 y los $59. Claro que en caso que optara por
salir a comprar al mismo tiempo inyectaría pesos al mercado, aumentando la base
monetaria. Sandleris ya reconoció que se está renegociando con el FMI la meta
trimestral pactada para septiembre, ya que se produjo un exceso respecto a lo
que figura en el acuerdo.
El titular del Central señaló durante la conferencia de prensa brindada
ayer que el mercado cambiario recién comenzó a acomodarse a las nuevas
normativas. Además de hacer referencia al escaso volumen por ese motivo, agregó
respecto a la tendencia bajista que "esperamos que se mantenga así en los
próximos días". No aclaró, sin embargo, qué haría en caso de que se
profundice la caída del tipo de cambio.
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