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Por Delfina Torres Cabreros - Si ayer, en el día
posterior a las nuevas restricciones oficiales para la compra de dólar, la
jornada bancaria se desarrolló en un clima de tranquilidad, hoy en los bancos
ya hubo algo que el lunes fue muy difícil de encontrar: sillas vacías en las
salas de espera. Si bien continuó el flujo intenso de clientes y la
concentración de las operaciones en el retiro de ahorros en dólares, en las
sucursales del centro porteño ya no se vieron largas colas y pareciera haber
mermado, si no la preocupación, al menos la ansiedad.
"Ayer la cola llegaba a la Pirámide de Mayo. Ahora hay
bastante gente porque es la hora del almuerzo, pero a la mañana estuvo muy
tranquilo", dijo a LA NACION Nancy,
la mujer encargada de entregar los números para las cajas en la sede central
del Banco Nación, ubicada a pasos de la Casa Rosada. La menor demanda del
público permitió, de hecho, anticipó que el banco cerrara en el horario
habitual, pese a la resolución del Banco Central que habilitó la posibilidad de
mantener las puertas abiertas hasta las 17.
Más allá del clima de mayor tranquilidad, la operación más
realizada hoy fue una estrictamente vinculada con la desconfianza generalizada
en las últimas semanas: los clientes se acercan a los bancos, sobre todo, para
retirar sus ahorros en dólares o acceder a cajas de seguridad. De todos modos,
los trámites habituales también continúan su curso, más aún en una semana a la
que muchas personas recibieron la acreditación de su sueldo o el haber
jubilatorio del mes.
"¡Quiero mis dólares!", bromea un hombre joven
cuando se acerca a Nancy, en el Banco Nación, para pedirle un número para la
caja. "Dale, enojate un poco que me aburro", le contesta ella, en el
mismo tono. "Ayer hubo mucha gente, pero estuvo tranquilo. No hubo gente
nerviosa ni violenta", aclaró luego a este diario la empleada. Dijo además
que el tiempo de espera para retirar los dólares, alrededor de las 13.30, no
era de más de una hora. "Si usted viene con la tarjeta y el pin, los saca
enseguida. El problema es que no lo traen", le señaló a un cliente.
Al igual que ayer, por las calles del microcentro circularon con una frecuencia inusitada
camiones de caudales, fundamentalmente de las tres empresas que
dominan el mercado local: Prosegur, Brinks y Loomis. Es que para poder
responder al aumento de la demanda de los ahorristas que desde la semana pasada
decidieron retirar sus ahorros del banco fue necesario aumentar la cantidad de
billetes en las sucursales.
Una jornada sin complicaciones
Si bien en los últimos días aumentó la cantidad de gente que
circula por la calle con dinero, en la comisaría 1°, ubicada en Lavalle y San
Martín, en pleno centro porteño, dijeron informalmente a este diario que no
hubo eventos atípicos ni se registró un aumento de delitos.
El Banco Central anunció el domingo pasado que "las
entidades podrán mantener abiertas sus sucursales hasta las 17 para atender las
necesidades de los clientes durante el mes de septiembre". Ayer el
sindicato de bancarios emitió un comunicado en el que aclaró que la extensión
de dos horas en la atención al público es una decisión "optativa" y
"solo, de ser necesaria, durante el lapso de una semana".
En una recorrida por distintas entidades bancarias de la
city porteña, se advirtió una situación muy heterogénea. El Banco Nación, que
ayer abrió hasta las 17, había decidido hoy retomar su horario habitual y en
las sedes consultadas del banco Superville y el Macro planeaban cerrar a las
15, del mismo modo que el lunes.
En el banco BBVA, Hipotecario, Galicia, Credicoop, HSBC,
Santander y Patagonia la respuesta fue que mantendrían abierto, al igual que
ayer, hasta las 17. "Solo para extracción en las cajas", aclararon en
algunos casos.
La decisión se toma "día a día" y la mayoría de
los empleados se enteran sobre la hora. Según las fuentes consultadas por LA NACION, seguirá siendo así al menos durante los
próximos días. Los horarios de las sucursales acompañarán las necesidades de
los clientes.
De todos modos, en una sucursal del banco Patagonia ubicada
sobre la calle Corrientes señalaron que en las dos horas extra de atención que
brindaron ayer, ingresaron solo cinco clientes. "Para mí que la gente no
sabe que está abierto. Hoy, si es que se corrió la bola, tal vez vengan
más", confió la guarda de seguridad.
Pasado el mediodía, los "arbolitos" de la calle
Florida ofrecían dólares a $63. "Mirá que es un buen número", tentó
uno. "Ayer se vendían a no menos de $66, $67". En las casas de cambio
formales, el flujo de clientes era normal, según los empleados consultados.
"Ayer sí hubo bastante movimiento después de las 14, cuando se vio claro
el descenso del valor. Hoy ya estamos operando con normalidad", dijo
Paola, encargada de una casa de cambio ubicada frente a la Plaza San Martín.
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