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Por Daniel Sticco - De modo
inusual, la Secretaría de Finanzas, a cargo de Santiago Bausili, publicó en su
página de internet el detalle de la deuda pública correspondiente al cierre del
segundo trimestre de 2019 sin el informe explicativo sobre las causas de las
principales variaciones.
Tampoco acompañó en
los cuadros estadísticos la proporción en términos de PBI de los USD 337.267
millones en términos brutos, y USD 334.800 millones netos de la pendiente de
reestructuración con bonistas que no aceptaron los canjes de 2005, ni de 2016
ni el acuerdo final de 2016, que suman unos USD 2.456 millones.
Si bien Hacienda
aún no completó la estadística de las Cuentas Nacionales con la variación del
PBI en pesos y dólares, no parece osado estimar que en un trimestre abril-junio
en que la cotización del dólar se mantuvo relativamente estable en torno a $44
y la inflación se aproximó a 10%, el nivel de la generación de riqueza aumentó,
aunque probablemente en una proporción inferior al de la deuda pública.
Mayor proporción de las reservas
Por el
contrario, Finanzas actualizó la relación entre el monto total de la deuda
pública en moneda extranjera y el nivel de reservas en divisas en el Banco
Central: subió a 339,1% desde 379,4% del trimestre previo.
Sin embargo, pese a
esa suba, descendió en casi 20 puntos porcentuales respecto del promedio del
año anterior; y casi 200 puntos porcentuales en comparación con la proporción
que tenía a fines de 2015.
Pero, en una
economía expuesta a cimbronazos en el frente cambiario como el que tuvo lugar
en la segunda mitad de agosto; junto a la incertidumbre de política económica,
que provocaron una notable disminución de las reservas, esa relación habría
subido a un 500%, todavía muy inferior a los 582 puntos porcentuales de 4 años
antes.
Sin embargo, el cambio
de escenario político-económico, tras el resultado de las PASO, forzó al
Gobierno a anunciar el reperfilamiento
de la deuda pública y establecer un control de cambios selectivo.
Cambio de acreedores
Entre las
variaciones más notables que se observa en la comparación con los datos del
segundo trimestre en 2018, se destacan el cambio de la estructura de los
principales acreedores del Tesoro Nacional:
1. FMI: la
deuda contraída con el organismo pasó de USD 14.911 millones a USD 38.940
millones, a partir del acuerdo
celebrado en junio de 2018 y ampliado 3 meses después;
2. Banco Central: los
Adelantos Transitorios al Tesoro con vencimiento en el mediano y largo
plazo cayeron del equivalente a USD 7.028 millones a USD 1.088 millones;
mientras que los de corto bajaron en USD 1.000 millones; en total se recortaron
en unos USD 7.000 millones
3. Títulos de largo
plazo: se redujeron de USD 226.084 millones a USD 214.827 millones; y los
de corto que en junio de 2018 sumaban USD 4.612 millones fueron totalmente
cancelados en el primer semestre del corriente año;
4. Letras del
Tesoro: por el contrario, aumentaron en el período desde USD 9.829
millones al equivalente a USD 13.735 millones, las emitidas a mediano y largo
plazo; mientras que las reperfiladas
con vencimiento en el año subieron del equivalente a USD 18.464
millones a poco más de USD 23.089 millones;
5. Otros organismos
internacionales: se redujo e USD 22.988 millones, a USD 28.909 millones;
6. Otros: en
menor cuantía disminuyeron las deudas comerciales; los pagarés del Tesoro y los
avales.
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