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Por Francisco
Seminario - El mensaje del Fondo Monetario Internacional no ha cambiado en los
últimos días, desde que el Gobierno anunció su intención de renegociar el
acuerdo stand-by con el FMI y aplicó medidas para restringir
la sangría de dólares. "El modo es wait and see",
resumieron a Infobae en la capital norteamericana: en el
organismo multilateral siguen analizando la evolución de la economía argentina
en estrecho contacto con el equipo que ahora lidera Hernán Lacunza.
Lo que cambió son
las circunstancias. Se mantiene el acompañamiento a la gestión de Mauricio
Macri, pero desde la derrota en las PASO las proyecciones a futuro no son las
mismas y es probable que muy pronto tampoco del otro lado de la línea estén los
mismos interlocutores. El Fondo está recalculando en silencio. Difícilmente adopte
en lo inmediato decisiones sobre la revisión pendiente de la economía o sobre
desembolsos de dinero que agiganten la exposición del organismo al riesgo
argentino.
Ese es el escenario
con el que se encontrará el ministro Lacunza cuando venga a la capital
norteamericana más cerca de fin de mes (si se confirma su viaje). Según
pudo saber Infobae, nada impide que los técnicos del FMI inicien en esos
días, desde Washington y no en Buenos Aires, la quinta revisión del
programa stand-by con la Argentina, que debía hacerse hacia
fines de agosto y dar lugar a mediados de este mes al desembolso de 5.400
millones. Pero al mismo tiempo nada garantiza que esto vaya a ocurrir.
Mucho menos cuando
el propio Fondo encara una sucesión en su cúpula, con la casi segura llegada de
la búlgara Kristalina Georgieva, y tanto en Washington como en Wall Street
comienza a hablarse, en off the record, de la "difícil
herencia" que le dejó Christine Lagarde. Georgieva tiene un perfil
más técnico y sobrio que su antecesora. En esa lógica, la dificultad sería la
apuesta que la ex directora gerente del FMI hizo por el gobierno de Macri, que
según algunos expertos fue demasiado arriesgada para los criterios con que debe
manejarse el organismo de crédito.
Las
restricciones Lacunza buscará iniciar una nueva renegociación del acuerdo
para modificar el calendario de devolución del préstamo e intentará destrabar
los fondos de la quinta revisión al dólar frenaron con relativo éxito la
fuga de divisas, pero un refuerzo de las reservas le daría al Gobierno -y al
mercado- un horizonte más extenso de tranquilidad. La primera meta es llegar
sin grandes sobresaltos al 27 de octubre.
"Creo que el
FMI es genuino cuando dice que quiere mantener su compromiso y ayudar a la
Argentina", le comentó a Infobae Alberto Ramos, jefe de estrategia
para América latina en la firma Goldman Sachs. "La pregunta clave es cómo
rediseñar el programa luego del shock político de las PASO y el fuerte
deterioro del cuadro macroeconómico que sobrevino después, con una creciente
incertidumbre en torno a las políticas de gobierno", añadió.
En principio, el
ministro de Hacienda estaría en la capital estadounidense entre el 26 y el 28
de este mes, en el final (real y metafórico) del verano y luego de acompañar al
Presidente a Nueva York para la Asamblea General de la ONU. Macri sostuvo
hace unos días en Córdoba que las metas fiscales y monetarias del Fondo fueron
alcanzadas, por lo que el desembolso no debería ser un problema. "Hemos
cumplido con todo", dijo. Lacunza deberá argumentar ante los técnicos a
cargo del caso argentino que también el criterio de sostenibilidad de la deuda
es cumplible.
Dudas en la Gran Manzana
En Wall Street albergan dudas. "Hay un margen de error cada vez menor para el todavía frágil
manejo de flujos de dinero en los próximos meses", apuntó Siobhan
Morden, experta en mercados emergentes de Amherst Pierpont Securities, de Nueva
York. Las reservas netas del BCRA, señaló, cayeron a cerca de 10.000 millones
de dólares, y aunque el reperfilamiento de los vencimientos de las letras del
Tesoro ofreció algún alivio, hay hasta fin de año un "pesado cronograma de
cupones" bajo ley local y de Nueva York, así como una amortización del 25
por ciento en LETES, según prevé el DNU 596/2019.
El equilibrio es
precario incluso con la aplicación de controles de capitales, observó Morden,
por eso es crucial que el Fondo Monetario envíe los fondos comprometidos.
"Las necesidades del Tesoro se van a volver aún más complicadas si el FMI
retiene el desembolso de 5.400 millones de dólares y no hay claridad respecto
de una nueva misión o revisión del directorio", observó la especialista.
El candidato
opositor es quien controla las expectativas, enfocado por ahora en la
campaña. "El FMI como todos necesita claridad sobre el programa
económico del equipo de (Alberto) Fernández", sostuvo la experta de
Amherst Pierpont. "Va a requerir un gran shock positivo luego de las
elecciones para estabilizar la confianza de los inversores, incluido el
compromiso de un ancla fiscal y un programa con el Fondo", detalló.
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