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Por Juan Gasalla - Recientes
informes de Merrill Lynch, Moody's y JP Morgan dieron señales
de alerta sobre la debilidad de los activos financieros argentinos y
anticiparon un escenario de reestructuración o default de la
deuda soberana de Argentina.
Un reporte
de Moody's refirió que "la situación económica y financiera
de Argentina seguirá en contracción ante un aumento del riesgo
político", mientras que cuestionó las últimas medidas tomadas por el
Gobierno por ser "negativas en términos crediticios para el soberano,
las provincias y los municipios, y para la mayoría de los sectores
empresariales".
"El resultado
de las elecciones primarias nacionales de Argentina desencadenó
una severa reacción del mercado, a raíz de lo cual el Gobierno anunció
varias medidas, como el congelamiento de los precios de algunos productos, los
controles de capital y el 'reperfilamiento' de la
deuda soberana", detalló el informe.
"La difícil
situación económica, la volatilidad monetaria, la alta inflación y la actual
incertidumbre política generan un entorno crediticio negativo y añaden
presión sobre las finanzas del Gobierno", afirmó este
jueves Gersan Zurita, vicepresidente senior de de Moody's.
Para Moody's,
también las provincias y los municipios "tendrán problemas
de liquidez como resultado de la dificultad para refinanciar los
vencimientos de deuda ante la restricción del acceso a los mercados",
mientras que "los altos costos de financiamiento y el aumento de la
inflación perjudicarán a muchas empresas argentinas".
La calificadora de
riesgo destacó que "los exportadores se verán favorecidos por la
depreciación del peso", aunque espera "un debilitamiento de la
cobertura de deuda corporativa y de la liquidez en los próximos 12-18
meses ante una inflación persistentemente alta y mayores costos de
financiamiento".
También advirtió
por la "disminución de los depósitos" a partir de las
elecciones primarias, debido a que en el mes posterior a las PASO del 11 de
agosto las colocaciones del sector privado en dólares se redujeron casi
30%, de USD 32.499 millones a USD 23.017 millones el pasado 9 de septiembre.
En tanto, Bank
of America Merrill Lynch puntualizó que "en la actualidad, los bonos
de Argentina tienen un precio de muy probable impago" y, en ese
escenario, trazó distintas proyecciones de recuperación de los fondos
invertidos.
"Dadas las
preocupaciones de los inversionistas, proporcionamos herramientas
para estimar el valor potencial de recuperación de la deuda del
gobierno argentino en moneda extranjera bajo diferentes escenarios",
señaló el reporte de la institución norteamericana.
"Nuestro
enfoque se centra en los flujos de efectivo disponibles para el
servicio de la deuda después de excluir el servicio de la deuda con el
FMI y otros multilaterales. Es muy útil para analizar el impacto de los
pagos de la deuda del FMI, el superávit primario y otras hipótesis
macroeconómicas en la recuperación", precisó.
Por ejemplo, para
un rango de rendimientos entre 9% y 10% anual en dólares y un superávit
primario a medio plazo cercano al objetivo del FMI para 2020 –entre 0,75% y 1%
del PBI– Bank of America Merrill Lynch prevé "valores de recuperación
entre 30% y 49% para la deuda emitida en moneda extranjera".
"Mostramos la
sensibilidad del valor de recuperación a diferentes supuestos de crecimiento,
superávit primario, acceso a los mercados, calendario de amortización del FMI,
tipo de cambio real, etcétera. Sólo un 0,25% de aumento del superávit
primario respecto del PBI a mediano plazo eleva la recuperación en
USD 10" por cada 100 dólares invertidos, afirmó. "Si el Gobierno
recuperara el acceso a los mercados en siete años, la recuperación
mejoraría alrededor de 5 dólares", agregó.
En la misma línea,
un informe de JP Morgan señaló que "los mercados de deuda de
Argentina han estado valorando una alta probabilidad de un
incumplimiento/reestructuración desde la gran victoria de la oposición en las
recientes elecciones primarias".
Por ejemplo, JP
Morgan enfatizó que los Credit Default Swap (seguro contra el
incumplimiento soberano) a cinco años se amplió en 2.700 puntos básicos en el
último mes posterior a las PASO para emisiones de títulos públicos argentinos
emitidos bajo legislación extranjera, que son aquellos sobre los que ponen el
foco los fondos de inversión globales.
JP Morgan advirtió
que esos bonos argentinos ahora cotizan en alrededor del 40% de su
valor nominal "después de una mayor debilidad monetaria, fuga de
capitales y disminución de las reinversiones en títulos de deuda a corto
plazo en los últimos días", como Letras del Tesoro.
Ello explicó, según
JP Morgan, por qué "el Gobierno anunció un forzado
reperfilamiento de los vencimientos de las Letras del Tesoro a corto
plazo (Letes, Lecaps, Lecer y Lelink) para inversores institucionales y
manifestó su deseo de participar en un reperfilamiento
'voluntario' de bonos (de mediano y largo plazo) con legislación
externa y local".
"Dadas las
próximas elecciones el 27 de octubre, cualquier discusión sobre la
deuda con ley argentina y extranjera probablemente tendrá que esperar
hasta que se establezca un nuevo gobierno, mientras que los bonos del Tesoro a
corto plazo ya extendido sus vencimientos por decreto presidencial",
indicó la banca estadounidense.
El enfoque de
una reestructuración de la deuda delineado por Merrill Lynch y JP Morgan
se da en un contexto de caída de la actividad económica en Argentina, que elevó
el ratio de deuda/PBI al 90%, con una estimación de deuda pública bruta de unos 310.000 millones de dólares.
Asimismo,
la devaluación del peso argentino también eleva este ratio, ya
que el 81% de la deuda soberana está emitida en moneda extranjera. Para JP
Morgan, una nueva suba del dólar, a 70 pesos en la cotización
mayorista para fin de año, incrementaría el nivel de la deuda soberana al
95% del PBI.
Acotó que "la
incertidumbre por los cambios de política en el futuro, ante
la experiencia histórica de incumplimiento bajo los
anteriores gobiernos peronistas, probablemente pesaron sobre
las preocupaciones de los inversores", mientras que consideró que
"la participación del FMI en el financiamiento y la
determinación de sus vencimientos también será clave".
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