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Por Juan Strasnoy Peyre
- La sangría de depósitos en dólares se desacelera de a poco pero continúa en
un nivel todavía riesgoso. Este lunes, el último dato disponible, los
ahorristas retiraron de sus cuentas US$286 millones, el menor nivel desde que
el Gobierno defaulteó las Letes. Sin embargo, desde las PASO la caída
promedia US$474 millones por día y acumula US$9.482 millones, el 29% del total.
Así, los analistas advierten que el ritmo actual no es sostenible.
El viernes 9 de
agosto los depósitos en moneda estadounidense se ubicaban en un máximo
histórico de US$32.499 millones. Con el estallido de la corrida cambiaria y su
devenir en corrida bancaria, un mes después un tercio se fue del sistema. El 9
de septiembre quedaban US$50.233 millones. El pico diario de extracciones se
dio el 30 de agosto, entre el anuncio del reperfilamiento y el del cepo, cuando
se fueron US$1.100 millones.
El economista jefe
de Ecolatina, Matías Rajnerman, remarcó que en sólo un mes la proporción de
préstamos en dólares respecto de los depósitos en esa moneda pasó del 50% al
65%. "Si bien la foto del sistema es sólida, la película no",
advirtió y proyectó tres escenarios preocupantes.
El más pesimista
plantea que, si hasta el fin de septiembre el ritmo de retiros diarios mantiene
el promedio de la semana pasada (US$660 millones), el mes terminaría con un
ratio préstamos/depósitos del 120%, es decir, "un sistema ilíquido y
quebrado". "Es poco probable dada la estabilización reciente del
dólar pero no descartable", afirmó el analista.
La segunda
hipótesis es que la caída se estabilice en el promedio de jueves y viernes de
la semana pasada (US$430 millones). En ese caso, septiembre culminaría un ratio
del 92%. "Acá, si bien el sistema no sería totalmente ilíquido, la foto de
su solidez ya sería muy débil y, posiblemente, derivaría una dinámica de crisis",
explicó Rajnerman.
El tercer escenario
baraja una salida de US$200 millones por día en promedio hasta fin de mes.
Desde las PASO,
hubo sólo dos días con retrocesos más bajos. Con este cuadro, la proporción de
préstamos sobre depósitos quedaría en 75%. "Un nivel que no es de quiebra
pero tampoco es sólido", al decir del economista. "El retiro de
depósitos privados en dólares debería atenuarse mucho para que el sistema no
exponga sus señales de debilidad", sintetizó y aseguró que "de lo
contrario, la crisis se agravará".
Este supuesto es
más perecido a lo que ocurrió este lunes y presumiblemente también el martes y
el miércoles, a juzgar por la estabilización del drenaje de las reservas, que
contienen los encajes de los depósitos en moneda extranjera. Ayer, las arcas
del Banco Central perdieron
US$141 millones y quedaron en US$50.233 millones. En las ocho ruedas del mes,
ya cayeron US$ 3.865 millones.
Mariela Díaz
Romero, economista de Econviews, coincidió en que "si bien se está
desacelerando, es un nivel de caída diaria muy alta y, de sostenerse hasta fin
de año, luce riesgoso y tiene que frenar". "Lo único bueno es que la
caída es desde niveles máximos que dio cierto margen. El sistema tenía liquidez
alta y, por ahora, está tolerando la caída", sostuvo.
El gran temor de
los ahorristas es que este cuadro derive en un corralito. Pero la dinámica
resulta en un círculo vicioso que es necesario cortar: el miedo estimula los
retiros y la caída de los depósitos le da verosimilitud a ese miedo.
En esa clave, para
Díaz Romero, es muy importante que se sostenga la estabilidad cambiaria de los
últimos días para ayudar a calmar a los depositantes, en particular a los
minoristas. Como contrapartida, en el mercado creen que un elemento disruptivo
negativo sería la postergación del próximo desembolso del FMI por US$5.400
millones previsto para fines de septiembre.
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