|
Por María Julieta
Rumi - Esta semana se esperan definiciones para el sector inmobiliario. Se trata, nada menos, de autorizar la compra de dólares por arriba de los US$10.000 para los compradores de primera o única vivienda. Mañana, varios
empresarios de comercio de inmuebles se reunirán nuevamente con funcionarios
del Banco Central y, si hay acuerdo, la resolución sería tratada en la reunión
de directorio de la entidad. Generalmente, los jueves es el día de reunión. A
ese día apuntan todos.
"La idea no es abrir el mercado inmobiliario,
sino diseñar algo más acotado para quienes adquieren primera vivienda o
vivienda única y los casos que hayan quedado pendientes", dijeron fuentes
del BCRA.
El mecanismo por el cual los compradores de
una propiedad podrían acceder a los dólares necesarios sería un
certificado digital elaborado por el escribano involucrado en la operación.
Solo con ese instrumento es posible que en ventanilla entreguen el total de los
billetes estadounidenses.
Desde el sector calcularon que esta flexibilización
de la prohibición de comprar más de US$10.000 mensuales por persona humana
significa un flujo de divisas de US$300 millones al mes, que en el actual
mercado inmobiliario representa un promedio aproximado de US$100.000 por cada
operación. La propuesta permitirá solucionar, en principio, los casos de
vivienda única, enfocada en el concepto de "necesidad de techo
familiar", por lo cual se asegura que las divisas involucradas en la
operación se movilizarán dentro del mercado local, presuponiendo la compra de
otra vivienda.
El impacto en el mercado
Más allá de que ponderaron la actitud de escucha
del Gobierno y la atención, por ejemplo, a los tomadores de créditos
hipotecarios, distintos inmobiliarios consultados coincidieron en que la medida
no redundará en una reactivación del mercado, que lleva 15 meses de caída
interanual, con un agosto en el que se habrían realizado menos de 3000
escrituras.
"La resolución solo servirá para una cantidad
marginal de operaciones. De acuerdo con lo que se conoce que contendría y a qué
operaciones atendería, no debe ser tomada como una factor que podría conducir
pesos a inmuebles y con ello lograr reactivar a un mercado que ya viene
sumamente aletargado por otras causas desde hace mas de 15 meses",
consideró José Rozados, fundador de Reporte Inmobiliario.
Por su parte, Soledad Balayan, de Maure
Inmobiliaria, dijo que no ve que esto conlleve un aumento de la escrituras.
"En el segmento del usado quizá no perjudicás, pero no mejora. No soy
optimista de cara a los próximos meses", opinó, y destacó que se encuentre
por lo menos una solución para los tomadores de crédito, aunque hoy esas
operaciones solo representan 200 al mes. "Eso sí es grave, a esa gente
esto le genera un perjuicio muy grande y por ahí se caen las operaciones. Son
personas que pasaron por todo el proceso de selección, que están pagando caro
los intereses y encima tienen esta dificultad", agregó.
Alejandra Covello, titular de Covello Propiedades,
dijo que si la medida apunta solamente a primera vivienda esto representa una
parte muy pequeña de la población: "Son las personas jóvenes que buscan
irse de la casa de los padres o casarse o vivir con una pareja y son los
sectores de menos recursos".
Para Covello, el BCRA debería permitir la compra de
dólares para todas las adquisiciones de inmuebles, a lo sumo con un tope por
operación para que compras muy grandes no afecten las reservas del país. De lo
contrario, este tema perjudica a la actividad, porque el dólar es la única
moneda con la que funciona y ha funcionado el mercado inmobiliario.
En tanto, Marcelo Di Mitrio, director de Di Mitrio
Inmobiliaria, sumó que la medida no va a torcer ni cambiar el termómetro del
nivel de actividad. "La actividad viene cayéndose desde hace más de 12
meses en términos de cantidades vendidas. Y lo que la resolución viene a resolver
solo se retrotrae a hace tres semanas. El efecto es marginal, muy pequeño,
desgraciadamente. No es reactivador ni mucho menos", evaluó.
A su vez, agregó que la actividad se encuentra en
un compás de espera con los compradores en situación de wait and see [esperar y mirar] por lo menos hasta
que se sepa quién va a ser el próximo presidente y cuál va a ser su programa
económico. "Yo lo que advertía hasta las PASO era una demanda que cuando
notaba que la relación producto-precio era conveniente compraba. Pero después
de las elecciones primarias y la devaluación de los días siguientes noto que no
se la estimula ni siquiera con un producto-precio atractivo. Los actores del
mercado están expectantes de que algo más va a pasar en este mapa de la macro
argentina. Esto no se cerró con devaluación post-PASO y las medidas que se
tomaron. Se requieren definiciones en materia económica para asumir que es
conveniente o no a la hora de la compra", analizó.
El empresario completó su concepto. Dijo que para
la parte vendedora el panorama es más claro: baja del precio del metro cuadrado
y, por ende, el de las propiedades. "Todos los indicadores nos muestran
que el escenario va a pasar por allí, pero la incertidumbre es tal que perdimos
registro de cuál va a ser la baja", concluyó.
|