|
Por Luis Beldi - El control de
capitales es un maquillaje para mantener artificialmente estable
al dólar. El caso más concreto es el monto de negocios del primer día
de la semana en la plaza mayorista, donde pese a operar por apenas USD 359
millones, el Banco Central tuvo que salir a vender USD 30 millones para
evitar que el precio en el mercado mayorista se dispare y pudiera cerrar en
$56,28, trece centavos más caro que el viernes.
La divisa en este
mercado sube hasta donde se lo permiten, pero los operadores no quieren
saber nada de pesos y buscan transformarlos en dólares por
distintos caminos.
La suba reprimida
del dólar mayorista se convirtió en un alza de 33 centavos a $ 58,77 en
bancos y casas de cambio y de 50 centavos en el Banco Nación donde el dólar se
vendió a $58. Lo positivo fue que el dólar
contado con liquidación retrocedió $3,20, a $66,94 debido a que el
Gobierno confirmó que va a pagar el 21 de setiembre, a
su vencimiento, la tercera cuota de las cuatro del Bopomo, un título que
está prácticamente en manos de un fondo de inversión del exterior y que
devenga la tasa de política monetaria que ahora está en 84%
anual. Hay emitidos Bopomo en dólares por USD 420 millones y en pesos por
25.000 millones.
Además de acá a fin
de año hay que hacer pagos por alrededor de USD 7. 000 millones. De
hecho, como saben que los privados no le suscribirán ningún bono después de la
"reperfiliación" de la deuda, emitirán
una Letra del Tesoro den dólares por USD 275 millones y otra en pesos por
35.000 millones. En la resolución dicen que solo serán
suscriptas por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que heredaron cuando
Néstor Kirchner expropió las AFJP. En otras palabras, el sistema jubilatorio
comenzará a levantar las deudas de la Argentina de acá a fin de año. Otra
grieta del maquillaje y tal vez la más grave de todas.
El dólar MEP, el
que surge de vender en dólares los bonos en dólares que se compraron en pesos,
en tanto, cerró en $66,22. Tuvo una baja de más de 4% siguiendo los pasos del
contado con liquidación. La paradoja es que los dólares marginales
bajaron, mientras los controlados por el Gobierno, subieron.
Por supuesto que la
contrapartida de esta demanda de dólares, es que se acentuó la salida de
dólares de las cuentas bancarias para refugiarse en el colchón. La caída de
estos saldos fueron de USD 185 millones el miércoles de la semana pasada. Cien
millones sobre lo que se había perdido el día anterior. Y en los últimos
días, a pesar de no contar con información oficial, a partir de episodio
de entorpecer el pago de la deuda en dólares de IRSA a los residentes en
el exterior, esta salida se acentuó.
Como si esa
dificultad no fuera menor, se trabó el pago de otro bono de una empresa de
energía. Como estaba emitido bajo el sistema "covent" (con garantía
de una acción) al caer en demasía el precio de la acción gatilló una cláusula
de pago anticipado que la empresa no pudo cumplir porque el Gobierno no se lo
permitió. Los acreedores le están reclamando urgente el pago. Fuentes del
Central habían anticipado que emitirán una comunicación aclaratoria para
destrabar esos giros, pero aún no se informó.
Caída de la
posición de divisas en el Banco Central
Las reservas del
Banco Central, a todo esto, cayeron el lunes USD 117 millones a USD 49.868
millones a pesar de que el oro subió 0,43%. Se quebró la barrera de los
USD 50.000 millones, el
menor registro desde el 17 de diciembre de 2018, hasta que llegó un refuerzo
del canje de monedas con China. Por eso las están cuidando como
el agua en el desierto. Hoy los encajes bancarios por los depósitos en
dólares representan USD 7.500 millones de las reservas, es decir que
fueron decisivas para motorizar la baja.
Los bonos no la
pasaron bien. La caída de más de 7% del Bonar 2020 y de 4,5% del Bonar
2024, hizo que el riesgo país subiera a 2233 puntos básicos, a pesar
de la fuerte baja de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos ante la crisis
petrolera. Ahora los bonos norteamericanos, tras su caída, rinden 1,84% anual.
En la Bolsa, sigue
el rally de alzas, pero con escasos negocios. Esta vez se operaron $711
millones y el S&P Merval de las acciones líderes aumentó 1,41%, después de
tocar al mediodía un techo de alza de casi 5%. Pampa, 5,69% fue uno de los
papeles más destacados junto a Transportadora Gas del Sur, 4,68 por
ciento.
Los ADR's
argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en Wall
Street- tuvieron alzas generalizadas porque se utilizan al igual que los
bonos de la deuda como instrumentos para sacar dólares del
país. Pampa energía 9,5%, Transportadora Gas del Sur 7,37% y Grupo
Financiero Galicia 6,29%, sobresalieron en la rueda.
El mercado quedó
más golpeado por el impago de bonos privados y está complicando a inversores
chilenos, entre otros extranjeros, que apostaron a las empresas
argentinas. De Todas maneras, saben que las de primera línea, aunque tengan que
hacerlo a través del "contado con liquidación" que es más caro,
cumplirán con sus obligaciones para no perder categoría en la
calificación de riesgo.
El Gobierno está
llevando a la economía a una dolarización absoluta, mientras el mercado de
capitales está perdiendo el control. Los dólares se encarecen porque
buscan otras salidas. Y como el único dólar que existe es el que se puede
palpar y negociar sin restricciones, su precio es el que rige el valor
de los alimentos y artículos de consumo. Que a nadie les extrañe a
los niveles que puede llegar la inflación de setiembre, ni hablar de
octubre, con un dólar que llega en el mercado de contado con liquidación a
casi 70 pesos.
|