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Por Patricio
Eleisegui - La medida, reconocen en el ámbito del ladrillo, tendrá un valor simbólico
antes que efectivo. Pero lo cierto es que en un año marcado por las malas
nuevas, la decisión aporta un relativo respiro para más de un jugador del rubro
inmobiliario.
Con
fecha de tratamiento fijada para el próximo jueves, el Banco Central (BCRA) finalmente emitirá la resolución que
liberará la compra de dólares para vivienda única, por un monto de hasta
u$s152.000.
La decisión, cuyo
tratamiento ya se encuentra en la orden de los temas que ese día se discutirán
en reunión de directorio, tendrá vigencia hasta fin de año y el acceso a los
billetes dependerá de un certificado digital elaborado de antemano por un
escribano.
En diálogo
con iProfesional, Armando Pepe, presidente del Colegio de Corredores
Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires, confirmó lo establecido para el
jueves y sostuvo que distintos funcionarios informaron a los representantes del
ladrillo que el Gobierno tiene la decisión de destrabar cualquier problema en
torno a la vivienda única.
"El
lunes tuvimos un encuentro con Hugo Medina –secretario Legal y Administrativo
de Hacienda–, un hombre que conoce mucho a nuestra actividad, y nos aseguró que
existe la orden tanto del ministro Lacunza como de la Presidencia de solucionar
todo el problema para esas operaciones", sostuvo.
"Nos dijo que
el Gobierno tiene claro que no hay que perjudicar a quien quiere comprar una
vivienda única o una primera vivienda. La medida del jueves ayudará un poco a
la actividad aunque no es que dará lugar a un ‘boom’ o que tendremos colas en
las inmobiliarias. Ayudará un poco al sector, pero más a quienes tienen la
necesidad de esa vivienda por diferentes motivos. No es algo pensado para el
inversor, que hoy sigue sentado arriba de las tasas y los dólares", añadió.
Detalles de la
medida
En
cuanto al monto global que habilitará el BCRA para las operaciones que quedarán
habilitadas el próximo jueves, distintas fuentes del ámbito inmobiliario
consultadas por iProfesional sostuvieron que se podría ubicar en el orden de
los 500 millones de dólares.
"Las operaciones
del sector inmobiliario en la etapa previa al cepo estaban moviendo a razón de 2.000 millones de
dólares. Pero esto en su totalidad, en términos mensuales. En el caso de las
viviendas, estamos hablando de un cuarto del mercado, lo que equivaldría a unos
u$s500 millones a nivel nacional", afirmó a iProfesional José Rozados, CEO
de Reporte Inmobiliario.
Otra fuente del
sector comercial, en estricto off the record, también proyectoó una
cantidad similar.
"El crédito
hipotecario en sí mismo mueve un número insignificante. No llega a los 35
millones de dólares. De las operaciones que se dan en el país, el 40 por
ciento corresponden a compraventas. Y, de ese porcentaje, algo más de la mitad
son viviendas. Hay que pensar en un movimiento en torno a los 500 millones
de dólares, siempre como un techo a nivel nacional",
detalló.
La fuente
consultada remarcó que la medida que oficializará el BCRA lejos está de
promover la recuperación del sector en general. Muy por el contrario, sostuvo
que su único objetivo pasaría por "no complicar más al mercado".
"Al menos
libera un poco todo el ahogo que estableció el nuevo cepo. Pero claramente no es una medida que empuje a los
inversores a desarrollar o avanzar con una compra de propiedades como negocio.
Es una decisión que desalienta cualquier especulación y, en paralelo, sólo
libera los billetes para casos puntuales como es la vivienda única",
comentó.
En paralelo,
Rozados coincidióen señalar que "el
impacto será marginal. Quien venía participando del mercado con fondos propios
ya sabía que tenía que contar con dólares. No hay que pensar que esto reactivará al
mercado ni mucho menos. La disposición contemplará personas físicas y vivienda
única. Lo que tiene de valioso es que no suma más complicaciones al
mercado".
Preocupación
vigente
Para diversos
players de la actividad inmobiliaria, la entrada en vigencia del nuevo cepo al dólar fue una estocada más para el sector, que no
para de acumular reveses.
En
línea con una caída de la actividad del orden del 50 por ciento en apenas un
año, los principales jugadores del negocio ahora enfrentan la imposición de
restricciones que, de no modificarse sus principales aspectos, hacen prever una
nueva caída en el nivel de operaciones de compraventa.
En ese sentido,
fuentes consultadas por iProfesional aseguraron que la nueva traba a la compra
de dólares podría hundir las transacciones y llevar al
sector a tocar uno de los peores niveles de la historia.
Al mismo tiempo,
anticiparon la vuelta del dólar paralelo como protagonista de peso, así como la
"reaparición" de las cuevas como alternativas para quienes procuren
eludir trámites y restricciones.
"Volverán las
ventanillas de dólares que conocimos con el cepo anterior. Siempre que se fija un control para la
compra de moneda extranjera, lo primero que aparece son estas opciones. Volverá
a generarse un desdoblamiento cambiario", sostuvo ante iProfesional José
Rozados.
El experto destacó,
además, que el cepo fijado por el macrismo incluso veta la posibilidad
de que las sociedades adquieran dólares para atesoramiento, lo cual, en
concreto, representa un obstáculo claro para la concreción de operaciones de
compra, algo que se tratará de revertir con esta nueva medida oficial.
"Hoy, las
empresas con intenciones de llevar a cabo una transacción no pueden operar con
el dólar oficial si es que, previamente a la medida, no se hicieron con los
fondos. Y así es como se las empuja a operar en el blue", precisó.
Peor año en dos
décadas
Las operaciones de
compraventa de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires cerrarán este año por
debajo de las 30.000 escrituras, lo que representará el peor año de los 21 que
tiene la serie histórica, un registro aún más negativo que los observados en la
crisis de 2001 o en los años más duros del cepo cambiario, indicó el Colegio Público de Escribanos
porteño.
Hasta hoy, el
período 2013-2015 era el más flojo de la historia, ya que en aquellos años
de cepo cambiario se registraron 35.910, 33.706 y 37.398
escrituras, respectivamente.
Pero al analizar el
panorama 2019, se asegura que de seguir así, este año será el peor de la serie,
debido a que hasta comienzos de septiembre se habían registrado unas 18.000
operaciones. De modo que, de sostenerse la actual tendencia, no habría
posibilidades de superar las 30.000 hacia fines de diciembre.
De ser así, se
confirmaría el peor año del registro histórico iniciado en 1998, precisamente
el año que mantiene el récord de operaciones, con 76.676 escrituras.
En el Colegio
estimaban que agosto -cuyas cifras de escrituras se darán a conocer en dos
semanas- habrá cerrado a la baja y completará una caída interanual de 15 meses
consecutivos.
Cabe recordar que,
a pesar de la crisis que dejó el fin de la convertibilidad, en 2001 se habían
realizado 54.493 escrituras de compraventa en el ámbito de la Ciudad de Buenos
Aires, mientras que en 2002 se habían alcanzado las 56.393 operaciones, casi el
doble de lo que se estima que podría concretarse en el presente año.
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