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Por José Luis
Brea - La fuerte devaluación post-PASO, de más del 30%, tuvo sobre al venta de medicamentos el mismo efecto que sobre otros
rubros del consumo masivo y de la economía en general: pegó en los precios de
los productos y transformó una incipiente recuperación en julio -la primera
desde abril de 2018- en una nueva caída en agosto.
Los medicamentos, cuyos
precios están altamente dolarizados por la incidencia de los principios activos
importados, subieron entre 11 y 13% el mes pasado, según la fuente que se tome.
¿El efecto? Tanto las ventas de remedios bajo receta como los de venta libre
registraron retrocesos de 4,9% y 13,3%, en volúmenes, respecto de agosto de
2018, según datos de la consultora Iqvia.
Según la
Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), los precios al público subieron
12,88% promedio en el total del manual farmacéutico durante agosto y acumularon
un alza promedio de 38,82% desde enero. Fuentes de la Secretaría de Salud, en
tanto, relevaron una suba promedio de 11% en el mercado total (recetados y
venta libre) en agosto y afirmaron que en lo que va de septiembre los
medicamentos habrían aumentado otro 2,5% en ambas categorías.
Fue precisamente
este impacto lo que llevó al Gobierno a intentar llegar a un acuerdo con los
laboratorios nacionales y extranjeros para fijar el precio de una canasta de
medicamentos. La Secretaría de Salud pretendía que el congelamiento se
extendiera durante 90 días, hasta el 30 de noviembre, y que los laboratorios
retrotrajeran los precios un 10%. A cambio, se los compensaría con rebajas
impositivas, como por ejemplo, una reducción en la tasa de estadística. Pero
finalmente, luego de un mes de negociaciones, no hubo acuerdo y ayer el
secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, dio por caídas las tratativas en forma
oficial.
De acuerdo con los
datos de COFA, los incrementos de precios fueron en agosto de 12,94% en los
productos bajo receta y de 10,91% en los de venta libre. De esta forma, entre
enero y agosto, los medicamentos recetados acumulan un alza de 38,89% y los de
venta libre, una de 34,84%. Así, este año, la evolución de los precios de los
medicamentos está por encima de la inflación minorista relevada por el
Instituto de Estadística y Censos (Indec) en el período, que fue de 30%.
Menos
anticonceptivos
Los laboratorios
admiten la recomposición de márgenes de este año, pero argumentan que arrastran
un atraso en los precios, en términos reales, desde 2002, que se profundizó
durante la gestión de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio, en el
gobierno de Cristina Kirchner. Pero más allá de las discusiones y argumentos de
uno y otro lado, lo cierto es que hubo impacto concreto en las ventas.
Un relevamiento de
la consultora Iqvia muestra que en julio se había registrado el primer aumento
de ventas, en unidades, desde abril de 2018 en el segmento de los medicamentos
de venta bajo receta: 0,3%. En los de venta libre, en tanto, la caída se había
moderado: había sido de -6,1%, la más pequeña de todo el año. A modo de
ejemplo: en junio habían caído 13,8% y en marzo, 16,7%. La devaluación
post-PASO volvió todo a foja cero.
"En el canal
de farmacias [en agosto] cayeron 13% las ventas de antiespasmódicos; 9% las de
analgésicos y antifebriles; 6% las de anticonceptivos; 3% las de
antihipertensivos clásicos; 2% los antidiabéticos clásicos y 1% las de
insulinas", enumera Juan Manuel Santa María, gerente general de Iqvia.
"Entre los 18 primeros grupos terapéuticos, que representan dos tercios
del total de las ventas, sólo tres crecen: los antihipertensivos modernos los
antidiabéticos modernos, los antipsicóticos y los productos contra el Parkinson",
agrega.
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