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Por Carlos Pagni - Mauricio Macri iniciará
este sábado, desde las comodísimas Barrancas de Belgrano, la marcha por 30
ciudades con la que reanudará su campaña electoral. La operación tiene
objetivos que varían según el grado de optimismo de los que la promueven. Macri
convoca a participar "para ganar". Para facilitar la hazaña, el
Gobierno preparó para hoy un conjunto de medidas destinadas a aliviar a los más
castigados por la crisis. Son paliativos frente a una fisura estructural: el
Fondo Monetario Internacional informó que el desembolso de 5400 millones de
dólares sigue suspendido.
Un simple
interrogante: ¿quién expuso al Presidente a participar de una reunión que, como
la de Nueva York, tendría otro fracaso como desenlace?
Muchos
simpatizantes de Macri peregrinarán desde el sábado con una aspiración más
realista. Retener los distritos en los que esa fuerza ha hecho una elección
aceptable. Una prueba interesante tendrá lugar el domingo con los comicios para
la gobernación de Mendoza. Una meta todavía más modesta es mantener o mejorar
el caudal de votos obtenido el 11 de agosto. Es una cuestión estratégica para
el funcionamiento de la democracia. Del resultado que obtenga Juntos por el
Cambio en octubre depende cualquier perspectiva de alternancia. Además de una
bancada opositora que garantice el equilibrio de poder.
La presencia de
Juntos por el Cambio en el Congreso, sobre todo en la Cámara de Diputados, no
será despreciable. Sobre todo para Fernández. Es cierto que el peronismo
dispondrá de la mayoría sin necesidad de acuerdos con quienes serán sus
opositores. Pero tendrá un núcleo de 71 legisladores que, en principio, no
obedecen tanto a Fernández como a Cristina Kirchner. Una diferencia sustancial
con la actual bancada del Gobierno, cuyo corazón, el Pro, es vertical a Macri.
Fernández, un Juan sin Tierra que busca en el acuerdo con los caudillos
federales la estructura de la que carece, debe conquistar su base parlamentaria.
Mientras lo hace, estará amenazado por posibles disidencias. Bastaría que,
exigido por el Fondo, deba aprobar ajustes antipáticos para que su bancada se
fisure. El entendimiento con Juntos por el Cambio puede ser, por lo tanto,
indispensable. Aun cuando esa fuerza comience a fragmentarse: ya se insinúa un
subbloque bajo el liderazgo de Emilio Monzó.
Esta conectividad
dependerá, en alguna medida, de quién ejerza el liderazgo opositor. ¿Qué
destino elegirá Macri si pierde la elección? Quienes lo frecuentan en estos
días aseguran que seguirá interviniendo en la disputa pública. Incluso contra
la voluntad de quienes le recomiendan pasar una temporada en Europa. ¿Macri
ocupará la presidencia de Pro? Ese cargo se disputará en marzo. Uno de los
candidatos a ocuparlo, Francisco Quintana, se replegará en el Consejo de la
Magistratura porteño. Quintana es un aliado de Marcos Peña que integra la
conducción de Boca Juniors con Daniel Angelici. ¿ Horacio
Rodríguez Larreta lo desvió hacia la Magistratura para despejar la
jefatura partidaria a favor de María Eugenia Vidal?
Interrogantes prematuros. Pero relevantes. La identidad del nuevo líder marcará
el tono de la oposición a un posible gobierno de Fernández.
Macri habla con su
rival mucho más de lo que trasciende por la prensa. Pero ambos se desprecian.
La textura de ese vínculo quedará expuesta entre el 27 de octubre y el 10 de
diciembre, cuando deban coordinar la casi segura transición.
Para imaginar la
relación entre un gobierno kirchnerista y la oposición de Juntos por el Cambio
hay una experiencia que puede ser orientadora. El trato del peronismo con Macri
y, sobre todo, con Larreta, en la ciudad. Es importante recordar que Fernández
es porteño. Esa condición explica su animadversión con Macri, que se remonta a
la caída de quien fue su principal aliado, Aníbal Ibarra, a raíz de la tragedia
de Cromañón.
Vasos comunicantes
La relación con
Larreta es diferente. Él es el emergente de un sistema en el que confraternizan
dirigentes de Cambiemos con amigos de Fernández. Esa cooperación, que casi
nunca alcanza a Macri, tiene precedentes muy antiguos. Hace 19 años, en su
etapa duhaldista, Fernández integró una lista de legisladores junto a macristas
de estos días, como Diego Santilli o Santiago de Estrada. Allí figuraba Eduardo
Lorenzo, Borocotó, quien en 2005 sería su gran trofeo. Y Julio Vitobello, un
amigo tan próximo que algunos lo imaginan al frente de la AFI, en amable
competencia con otro íntimo: el intachable Alberto Iribarne.
Aquella lista
prehistórica incluía a un socio clave de Fernández: Víctor Santa María. Este
sindicalista es un túnel con el actual oficialismo. No solo es aliado de
Larreta. Tiene también una discreta combinación con la controvertida Silvia
Majdalani, a través de su yerno, Juan Gallo. Es el esposo de Agustina Olivero
Majdalani, presidenta de Corporación Puerto Madero, SA, compañía en la que
suturan cualquier grieta. Olivero integra una administradora de hoteles del
sindicato de Santa María. Su presencia en la Corporación siempre se imputa a
Nicolás Caputo. El Presidente atribuye también a su "hermano de la
vida" la designación de Majdalani como segunda de la AFI.
La cercanía de
Majdalani puede ser providencial para Caputo en estas horas. El trágico
derrumbe de un andamio en el Aeropuerto de Ezeiza indujo al kirchnerismo a
poner la lupa en las compañías responsables de esas obras. Allí figuraría, como
titular originaria de un contrato, Caputo Construcciones, después vendida a
TGLT. El enigma es si Caputo se hizo acreedor de estos negocios gracias a su vinculación
con el Presidente. Ese protagonismo echaría luz retrospectiva sobre una
fortísima tensión de los primeros años del actual gobierno: Eduardo Eurnekian
se quejó ante muchos interlocutores por la presión que recibía desde el
Ministerio de Transporte, a cargo del solícito Guillermo Dietrich, Robin, para
que ceda la concesión aeroportuaria. Entre los candidatos a reemplazarlo había
un consorcio de Singapur, país del que Caputo es cónsul honorario.
El auxilio de
Majdalani puede ser crucial: el juez que investiga la tragedia es Federico
Villena, el mismo que, mientras escuchaba al narco multiuso Mario Segovia,
registraba las conversaciones telefónicas de los presidiarios kirchneristas del
penal de Ezeiza. El problema trasciende las fronteras: TGLT tomó deuda en los
Estados Unidos en operaciones reguladas por la SEC. Esos inversores harán
preguntas complicadas.
Gracias a
Majdalani, Santa María habría obtenido protección. La AFI tuvo a su amigo, para
la UIF su testaferro, Andrés Stangalini, como blanco de seguimientos
clandestinos, que forman parte de un expediente en el juzgado de Rodolfo
Canicoba Corral. Se ignora si Macri avala estas complicidades entre Majdalani y
Santa María. Tampoco se sabe si estas amistades debilitan la campaña de Santa
María contra otro amigo del Presidente: Angelici, el titular de Boca Juniors, a
quien el gremialista pretende reemplazar.
Los vínculos del
Tano
Angelici es otra
hebra central en ese entramado porteño, que puede ser el sostén de un
entendimiento nacional del PJ con Pro en una presidencia de Fernández. El
presidente de Boca cultiva una vieja alianza con uno de los dirigentes más
cercanos a Fernández: Juan Manuel Olmos. Ambos han compartido la administración
del Consejo de la Magistratura porteño. Y se disponen a continuar esa alianza.
Angelici gravita sobre el presidente, el abogado Alberto Maques, exsíndico de
la Ceamse, en cuya vicepresidencia figura Claudio "Chiqui" Tapia,
yerno de Hugo Moyano y presidente de la AFA. El oficialismo de la Legislatura
está por enviar dos candidatos al Consejo. Uno es el ya mencionado Quintana. El
otro es también ahijado de Angelici, Alberto Biglieri, un abogado que hizo toda
su carrera en Lomas de Zamora. La oposición peronista nominará a un delegado de
Olmos. Angelici controla, además, la Procuración de la ciudad a través de Juan
Mahiques, quien dejó la banca del Poder Ejecutivo en el Consejo de la
Magistratura. Numerosos peronistas quieren ver allí a Olmos en un gobierno de
Fernández. Circularidades sobre las que Elisa Carrió guarda silencio. Por
ahora.
Para imaginar la
dinámica gobierno-oposición en una eventual gestión de Fernández, la amistad de
Angelici con Olmos puede despistar. El presidente de Boca es socio en varios
bingos de un íntimo amigo de Fernández: Daniel Mautone. Los primeros contactos
políticos de Mautone se remontan a los tiempos de Eduardo Duhalde, de quien
Fernández fue jefe de campaña. Mautone estaba próximo a Jorge Rossi, mandamás
de la Lotería que tenía como secretario a Martín Insaurralde, el intendente de
Lomas de Zamora. Insaurralde aspira a controlar la Lotería Bonaerense durante
una gobernación de Axel Kicillof. Se quiere vengar de Vidal inaugurando el
bingo de Puente La Noria, de Codere y Mautone.
A Mautone se le
reconoce lealtad con sus amigos políticos cuando quedan a la intemperie. Lo
demostró con Héctor Capaccioli, hombre de Fernández en la Superintendencia de
Salud y recaudador de la campaña de Cristina Kirchner en 2007, a quien empleó
en su empresa Gambling TV. También Cristóbal López, otra celebridad del juego,
debería estar agradecido con Mautone. No solo porque lo visitó en la cárcel
cuando ni su amigo Caputo lo asistía. En Comodoro Py atribuyen al dúo
Angelici-Mautone el sobreseimiento dictado por la jueza María Eugenia
Capuchetti en favor de López y Fabián de Sousa por la venta de las acciones de
Oil al ex-Newman Ignacio Rosner. Capuchetti llegó al antiguo juzgado de
Norberto Oyarbide gracias a Angelici.
Sería un error
pensar que López y De Sousa, socios del papá del candidato a intendente de
Pilar, Federico de Achával, estarán más cómodos en un futuro gobierno
kirchnerista por su relación con la expresidenta o con La Cámpora. Esos lazos
están muy deteriorados. Tienen, en cambio, un puente inestimable con Fernández:
Julián Leunda, voluntarioso intermediario del candidato con muchos intendentes,
ejercía ese mismo rol a las órdenes de De Sousa en el canal C5N.
Esta ludocracia
puede funcionar como una reducción a escala de los nexos entre Gobierno y
oposición en un eventual gobierno kirchnerista. En su elenco más activo están
los aliados peronistas de Larreta. Son tan leales que días atrás Fernández los
reunió para aclararles: "Muchachos, acuérdense de que en la Capital
nuestro candidato es Matías Lammens".
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