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Por Merino Soto
- A partir de los resultados de las PASO, el índice de
confianza del campo que mide tanto las condiciones presentes y futuras, mostró
en septiembre una caída del 45% respecto de la última muestra realizada en
julio. Además el 60% de los productores encuestados reconocieron que retienen
la soja, la cual afirman venderán un 50% en octubre, lo que representa divisas
en torno de los US$5.037 millones.
Los datos fueron
consignados por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad
Austral, que a través del Índice de Confianza Ag Barometer mostró que cayó de
un valor máximo de 137 puntos que había alcanzado en julio pasado, previo a las
elecciones primarias, a 74 puntos en septiembre; siendo el menor valor desde
octubre de 2018.
"Estos datos
se atribuyen al resultado de las PASO donde cambiaron
las expectativas para el campo lo cual se reflejó en cada una de las preguntas
realizadas" señaló a BAE Negocios, el responsable de la
encuesta, Carlos Steiger.
Respecto de la
producción actual, un 60% de los productores de la muestra reconoció que aún no
vendió o fijó precio a la soja. Dice que espera vender un 50% en octubre, un
21% en noviembre y un 18% en diciembre.
Los datos oficiales
muestran que restan por negociar 21,1 millones de toneladas. Pero si se le
agrega que de lo entregado hay 7,2 millones de toneladas bajo la modalidad a
fijar precio, el campo tiene en su poder US$10.074 millones.
De cara a la nueva
campaña, un 30% de los productores manifestó que han cambiado sus planes productivos,
lo que llevó que el 72% va a sembrar menos maíz, un 47% mas soja y un 30% va a
bajar el gasto aplicando menos tecnología. Esto tendrá un impacto en el
rendimiento final lo que ocasionaría una caída de las toneladas por hectárea.
"El principal
temor del productor pasa por las restricciones que puedan haber en el maíz,
como pasó años atrás" dijo el presidente de la Confederación de
Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), Gabriel De Raedemaeker.
Efectivamente,
según el trabajo de la Austral, un 88% de los productores piensa que aumentarán
las retenciones al maíz y trigo, y un 84% para las retenciones. Además un 59%
piensa que volverán los permisos a la exportación (ROE).
Por último y más
relacionado con el contexto actual señala que en el capítulo financiamiento, el
productor recurrirá a operaciones de canje, que sigue el pago contado. En ese
sentido, el trabajo sostiene que las herramientas habituales como el cheque de
pago diferido y la tarjeta rural bajan un 22%. En pocas palabras, la campaña
será solventada con dinero propio gracias al buen rendimiento del ciclo
2018/2019. Si el próximo año no hay una mejora en la cosecha y no se soluciona
la economía, el panorama será complicado.
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