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Durante el primer
semestre de 2019 la pobreza subió a 35,4%, el dato más alto de la gestión de
Mauricio Macri, según las cifras que difundió ayer el INDEC. Si se proyecta esa
cifra, en todo el país hay 15,8 millones de personas en esa situación
(3.250.000 más que el año anterior).El porcentaje de hogares por debajo de la
línea de pobreza es del 25,4%.
Los indicadores
registran una suba del 3,8% con respecto al segundo semestre de 2018 y también
respecto de los consignados en el primer semestre de 2018 (8,1%).
El informe señala
además que el 7,7% de la población es indigente: cifra que representa, en todo
el país, a 3.100.000 personas. En el primer semestre de 2018, esa cifra era del
4,9%: es decir que en un año 1.100.000 de personas cayeron bajo la línea de la
indigencia.
Los niños
representan la franja etaria más vulnerable. Según el INDEC, el 52,6% de los
chicos entre 0 y 14 años son pobres y el 13,1% es indigente. Los chicos pobres
se desarrollan en hogares que, si bien pueden adquirir una canasta de alimentos
básicos, tienen privaciones y carencias de todo tipo. Desde que se retomó la
medición en 2016, el 52,6% supera los registros semestrales anteriores, que
oscilaron entre un 39,7% (segundo semestre de 2018) y 46,8% del segundo
semestre de 2018).
El 28 de septiembre
de 2016, Mauricio Macri brindó una conferencia de prensa junto a la ministra de
Desarrollo Social Carolina Stanley para difundir los datos de pobreza del
INDEC, después de dos años y
medio sin números
oficiales. “Hoy sabemos cuál es la realidad. Este punto de partida es sobre el
cual acepto ser evaluado como presidente: por si pudimos reducir la pobreza en
este gobierno”, dijo en ese momento el Presidente. Por entonces, la cifra era
del 32,2%. Ayer, durante un acto en Morón previo a la difusión del informe, el
mandatario sostuvo: “Aunque ese número duela, hay que mirarla de frente”.
Durante la gestión
de Macri, la medición se había ubicado en el 30,3% en el segundo semestre de
2016, bajó al 28,6% en la primera mitad de 2017 y al 25,7% en el segundo. En
2018, subió al 27,3% en el primer semestre y al 32% en el período siguiente.
Ayer por la tarde,
la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley afirmó que el Gobierno sigue
enfocado en “reducir la inflación” para que baje la pobreza. “Es un factor
clave que tenemos para adelante”, sostuvo la funcionaria, quien estuvo
acompañada en una conferencia de prensa junto al ministro de Producción Dante
Sica. “Los resultados no son los que esperábamos, nuestro norte es reducir la
pobreza”, subrayó Stanley, quien remarcó que el Gobierno trabaja
“constantemente en los barrios para atender las necesidades de las familias más
humildes”.
De cara al futuro,
las previsiones no son alentadoras. Es que por el impacto de la devaluación
posterior a las PASO, puede esperarse un panorama aún peor para el segundo
semestre del año. Según afirmó Agustín Salvia, referente sobre pobreza de la
UCA, se vislumbra “para fin de año un nuevo aumento de la pobreza, en torno al
37% o 38%”.
El director del
Observatorio de Deuda Social de la UCA considera que pensar en 40% como
sostienen algunos analistas es demasiado. “Hay que ver qué ocurre, creo que ya
se han dado los shocks. Se vendrá un tercer trimestre peor y un cuarto un poco
más moderado”, sostuvo el especialista, quien remarcó que las medidas
paliativas adoptadas por el Gobierno no serían suficientes para amortiguar la
suba: “Tras las PASO se vivió un nuevo shock de inflación con un nuevo impacto
en materia de estancamiento. Si bien se hicieron transferencias de ingresos o
la baja del IVA a los alimentos, solo son acciones compensatorias para una
situación grave”.
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