|
Por Paz Rodríguez Niell - El Gobierno se prepara para que la Corte Suprema falle en su contra en las demandas que
15 provincias presentaron contra dos decretos de Mauricio Macri y
hace cálculos sobre el impacto, económico y político, que van a tener esas
decisiones.
La Casa Rosada recibió
la información de que la Corte planea hacer lugar a las medidas cautelares que
pidieron los gobernadores contra los decretos que eliminaron el IVA de un grupo de alimentos y que modificaron el
alcance del impuesto a las ganancias.
¿Cómo va a hacerlo la
Corte? De eso depende el costo que tendrá para el Gobierno. En el Poder
Ejecutivo creen que los jueces buscarán una salida que no impacte en el
bolsillo de la gente. Una fórmula podría ser sostener que los decretos no
pueden disminuir los ingresos por coparticipación de las provincias. De este
modo, lo que se generará, en definitiva, es una deuda de la Nación con los
gobernadores.
Cuando falta menos
de un mes para las elecciones, este fallo representaría un golpe para la Casa
Rosada, pero la pelea por los decretos trascenderá a este gobierno y, si los
pronósticos se cumplen, será heredada por Alberto Fernández. Los gobernadores,
en su mayoría aliados del candidato del Frente de Todos, se sentarían a
negociar con él, si se confirmara que es el nuevo presidente, con un primer
respaldo de la Corte.
El dato, confirmado
la semana pasada por fuentes del máximo tribunal a LA NACION, es que la mayoría
dispuesta a resolver en contra del Gobierno estaría integrada por los jueces
Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti. Carlos Rosenkrantz
votaría en disidencia y no está claro qué haría Elena Highton, que en principio
entendía -dicen en el Palacio de los Tribunales- que era más prudente no tomar
este tipo de medidas de impacto económico en pleno proceso electoral.
Otras fuentes de la
Corte sostienen, en cambio, que si las fuerzas de la política deciden llevar el
caso a la Corte y judicializar sus conflictos, los jueces quedan en condiciones
de resolver sin tener que someterse a los tiempos de la política.
Este tema se
discutió el martes pasado, durante la reunión semanal de los cinco jueces.
Fuentes del máximo tribunal relataron que hasta hace algunas semanas estos
casos se estaban estudiando "con tranquilidad", que el análisis
jurídico determinó que no había grandes complejidades técnicas y que la
decisión que restaba tomar tenía que ver con el momento de dictado de los
fallos.
Los decretos que
generaron el conflicto son el 561/19 y el 567/19, que Macri anunció como
herramientas de alivio económico y que 15 provincias cuestionaron con el
argumento de que son inconstitucionales. El 567/19 estableció la eliminación
del IVA de un grupo de alimentos y el 561/19 dispuso una modificación en el
alcance del impuesto a las ganancias.
Lo que la Corte
planea resolver ahora son las medidas cautelares, no el fondo del asunto (si
los decretos son válidos o no). Esa decisión quedará pendiente.
En paralelo con los
planteos contra estas medidas, la Corte tiene también para decidir cuatro
presentaciones de provincias petroleras contra el decreto de necesidad y
urgencia que congeló el precio de los combustibles.
Todos estos casos
fueron llevados por los gobernadores a la Corte invocando la "competencia
originaria" del máximo tribunal; es decir, con el argumento de que son
causas que deben tramitar desde el principio en la Corte por ser demandas de
los estados provinciales contra el nacional. Esa competencia originaria fue
reconocida por la Procuración en un dictamen de hace casi un mes.
|