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Por Sofía Diamante - Las medidas de alivio
tributario que anunció el Gobierno luego del salto del tipo de cambio ocurrido
tras las PASO tuvieron un efecto directo en los ingresos del Estado, que ya
estaban golpeados por el impacto de la caída de la actividad y del menor poder
adquisitivo. Según la AFIP, la recaudación aumentó el mes pasado 42,7% de forma
interanual y estuvo más de siete puntos porcentuales por debajo de la inflación
estimada en casi 54% para el mismo periodo.
El brusco salto que
tuvo el tipo de cambio luego de las elecciones primarias obligó al Gobierno a
aplicar una serie de medidas para aliviar en parte la aceleración de la
inflación que efectivamente sucedió por el traspaso a precios de la
devaluación.
En concreto, la
decisión de quitarle el IVA a 14 productos de la canasta básica, de subir el
mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, de reducir los aportes
patronales y de permitir la exención del pago impositivo a los monotributistas
repercutieron en una caída real de la recaudación, que además sigue afectada
por el menor nivel de actividad, el aumento del desempleo y la caída del poder
adquisitivo.
Los menores
ingresos percibidos por el Estado ponen en jaque la meta fiscal establecida con
el Fondo Monetario Internacional (FMI), que fija no superar un déficit de 0,5%
del PBI para fin de año.
Las cuentas
fiscales además son seguidas de cerca por el mercado para establecer qué tipo
de renegociación se dará en relación a la deuda. Según coinciden en el Gobierno
y los economistas privados, el país necesitaría tener en el próximo año un
superávit de entre 1% y 2% para poder negociar los vencimientos de deuda de
forma "amigable", sin quita de capital.
Por otro lado, en
un contexto en el cual el mercado de crédito está cerrado para la Argentina, la
recaudación establece el techo que tienen los gastos del Estado, al menos que
se recurra como alternativa a imprimir billetes, lo que podría generar una
mayor aceleración de la inflación. El Gobierno deberá contemplar también como
mayores gastos el fallo de ayer de la Corte Suprema a favor las provincias en
cuanto a los fondos que les corresponden por IVA y Ganancias.
"Entre las
medidas de alivio fiscal que tomó el Gobierno, el agravamiento de la recesión y
el fallo de ayer de la Corte en favor de las provincias surge un panorama
complicado, que puede cortar con la dinámica que había hasta agosto de que los ingresos
crecían por arriba del gasto", explica Jorge Vasconcelos, de Fundación
Mediterranea. Según señala el economista, en agosto -último dato disponible-,
los gastos crecieron 42,6%, mientras que los ingresos de Nación apenas
aumentaron 37,4% interanual el mes pasado.
"A fin de año
encima están las necesidades que tiene el Tesoro de vencimientos importantes de
deuda y de intereses en pesos, en un contexto en el cual hay cero renovación
del sector privado. Acá se plantea una luz amarilla intensa de cómo cerrar las
cuentas fiscales a fin de año sin recurrir a la emisión monetaria",
agrega.
Leandro Cuccioli,
titular de la AFIP, indicó que las medidas de alivio tributario, sumado a los
planes de pago que implentó el ente recaudador, tuvieron un costo para el fisco
de $20.000 millones.
"Con este
costo fiscal, la recaudación tuvo una caída real de 7,2%. Si se le sumaran esos
$20.000 millones, igualmente los ingresos hubieran caído 2,8% en términos
reales", analiza Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma.
"La Nación
tiene los tributos sobre el comercio exterior que le juegan a favor con la
devaluación y que no son coparticipables. Esto podrá amortiguar un poco el
impacto de la desaceleración del IVA y de Ganancias, ya que muchas de estas
medidas continuarán este mes", agregó el economista.
En concreto, el
ente recaudador difundió ayer que el mes pasado se recaudaron $422.012
millones. El IVA -el tributo vinculado a la actividad y al consumo interno-
aportó la mitad, con $139.170 millones (aumentó 34,4%), de los cuales $90.671
millones provienen del IVA impositivo (creció 38,1%) y $51.349 millones, del
IVA aduanero (con un alza de 30,3%). En este concepto la información que se
divulga es la del mes anterior, es decir, la de agosto, en el cual hubo una
inflación interanual de 54,5%.
Por el impuesto de
seguridad social se recaudaron $88.169 millones y aumentó 24,8%, afectados por
la menor creación de puestos de trabajo y la pérdida de poder adquisitivo. Por
su parte, la recaudación del impuesto a las ganancias aumentó 40,9%, y se
recaudó $83.699 millones. El impuesto a los débitos y créditos (más conocido
como el impuesto al cheque) exhibió un alza del 41,7% y generó ingresos por
$31.546 millones.
En el caso de los
ingresos por derecho de exportación, la recaudación fue de $32.148 millones y
creció 143,4% en la comparación interanual. En este caso, a medida que aumenta
el tipo de cambio, se licúa la tasa fija de $4 o $3 por dólar que tienen las
retenciones. Los derechos de importación, en tanto, crecieron apenas 65%,
golpeados por la recesión y las menores compras del exterior, y se recaudó
$17.270 millones.ß
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