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Por Jorge Herrera - Mientras los candidatos
presidenciales siguen lanzando promesas de campaña, a diestra y siniestra, en
el exterior debaten cómo podrá la Argentina lograr un nivel de deuda sostenible bajo
un programa del FMI.Sobre
todo porque no se espera que mejoren los flujos netos de capitales hacia los
emergentes debido a que los inversores ya están altamente
sobreposicionados . Al respecto, los economistas del influyente Institute
of International Finance (IIF), Sergi Lanau y Jonathan Fortun, estudiaron
la perfomance de programas del FMI con países con un alto nivel de deuda
pública. Según el estudio la mayoría logró reducciones sustanciales de la
deuda, especialmente cuando se encaró una reestructuración de la misma. La
historia parece enseñar que también los excedentes fiscales primarios ayudaron
a reducir la deuda pública, al igual que una alta tasa de crecimiento del PBI y
la apreciación real del tipo de cambio. Cabe señalar que la voz del IIF no solo
es tenida en cuenta en el mundo financiero internacional sino que además suele
tener un rol activo en los procesos de reestructuración de deuda a nivel
global. Prueba de eso fue su rol activo en varios casos europeos vinculados con
la crisis financiera de 2008, donde participó junto a la troika (FMI, CE y BCE)
en las negociaciones, como un fiel observador y asesor de los acreedores
internacionales.
Landau y Fortun
plantean que muchos programas recientes del FMI comenzaron con altos índices de
deuda pública, incluidos Argentina, Pakistán y Ucrania. Y señalan que es crucial
que estos países logren reducir la deuda de manera duradera para la
sostenibilidad a largo plazo de sus estrategias de ajuste. Así encararon
un análisis sobre una muestra de programas pasados del FMI con países con altos
niveles de deuda para ver con qué frecuencia tienen éxito en la reducción de la
deuda. Así vieron que casi todos los programas lograron cierta reducción de la
deuda, y que las disminuciones fueron especialmente pronunciadas en los casos
en que se reestructuró la deuda (dos tercios de la muestra). De esta manera
surgió una especie de receta o programa para el caso de un alto nivel de deuda
caracterizado por superávit fiscales primarios, alta tasa de crecimiento del
PBI y apreciación real del tipo de cambio. “Todos estos factores ayudaron a
reducir la deuda”, sostienen los economistas.
A continuación lo más relevante del estudio.
Trabajaron con una
muestra pasada de 25 programas del FMI en mercados desarrollados, emergentes y
fronterizos que comenzaron con niveles de deuda mayores al 75% del PBI
(excluyeron los programas en países de bajos ingresos donde prevalecían los
préstamos en condiciones favorables, y no descartaron los casos en que los
programas se desviaron antes de su finalización y consideraron los programas
consecutivos como un solo episodio).
La mediana del
programa logró una reducción sustancial de la deuda en cinco años. Algunos
programas generaron reducciones modestas de la deuda, pero solo tres
experimentaron un aumento de la deuda (Jordania 2012, Portugal 2011, Grecia 2010).
Podría decirse que los dos últimos no son el mejor punto de referencia para
emergentes y fronterizos, ya que implicaban préstamos a muy largo plazo de sus
socios europeos.
La cuantía en que
cayó la deuda dependía en gran medida de si estaba involucrada de alguna forma
una reestructuración de la deuda (ya sea un acuerdo del Club de París, una
reestructuración de la deuda comercial, o ambos).
Aproximadamente dos
tercios de la muestra se compone de casos de reestructuración de la deuda,
incluidos los episodios destacados como Argentina (2005) y Rusia (1999). Por lo
general, los descensos de la deuda fueron significativos en los casos de
reestructuración de la deuda y moderados de otro modo.
La política fiscal
y las condiciones macroeconómicas condujeron a la reducción de la deuda en el
típico programa del FMI con alta deuda. Los excedentes primarios persistentes y
sustanciales eran la norma. El crecimiento del PBI fue en general fuerte,
especialmente porque los países dejaron atrás situaciones a menudo complicadas
que rodean el inicio de los programas del FMI. Los tipos de cambio reales
tienden a apreciarse, lo que ayuda a la sostenibilidad de la deuda en los casos
en que la dolarización es alta.
Los programas del
FMI en curso en países como Argentina, Pakistán y Sri Lanka deben hacer frente
a la alta deuda pública. Programas recientemente completados, como el de
Egipto, redujeron significativamente la deuda, pero no a niveles completamente
seguros.
Una revisión de los
programas pasados del FMI de altos niveles de endeudamiento muestra que la
disminución de la deuda pública es la norma. La política fiscal ajustada y
el crecimiento generalmente ayudan a reducir la deuda. En muchos programas
anteriores, la reestructuración de la deuda también fue parte de la ecuación.
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