AYER, LA ENTIDAD COMPRÓ U$S 91,8 MILLONES Y EL DÓLAR SUBIÓ UN CENTAVO A $ 3,09 Los analistas coinciden en que la política del BCRA aumenta el riesgo de una mayor inflación. En lo que va del mes, ya compró un 240% más que en el mismo período del 2005 El mercado cambiario marcha al ritmo del Banco Central (BCRA) que, con la recomposición de reservas en la mira, sigue convalidando la suba del tipo de cambio. Ayer, sin ir más lejos, la entidad compró u$s 91,8 millones –monto récord en lo que va del año–e impulsó una suba de un centavo que llevó al dólar físico nuevamente a $ 3,09, su máximo anual. Pero la reforzada política del Central, que ya hace pensar en un dólar entre $ 3,10 y $ 3,15 para fin de año, renueva entre los analistas la preocupación sobre el riesgo de una mayor presión inflacionaria.
Los expertos coinciden en que el principal peligro de mantener esta política de acumulación es provocar mayor presión sobre la ya alta inflación. Bajo este contexto, incrementar la cantidad de dinero al ritmo que lo viene haciendo la autoridad monetaria "es cuando menos una medida audaz", según las palabras de Fausto Spotorno, de la consultora Delphos Investment.
Con la última compra de divisas, el BCRA lleva adquiridos u$s 1.401,3 millones en lo que va del año. En todo febrero, acumula compras netas por u$s 711,1 millones, un 240% más en comparación a los u$s 209 millones del mismo mes del año anterior.
"El objetivo de acumulación de reservas genera una presión compradora en la plaza de divisas y eso convalida la suba en el tipo de cambio nominal", indicó al respecto Juan José Vázquez, de Bull Market Brokers. "Si el BCRA no estuviera tan presente, la presión natural sería a la baja", sostuvo.
Para Javier Alvaredo, de MVA Macroeconomía, más que el objetivo en sí, el timing con que se hacen las compras es responsable de los riesgos de mayor inflación. "El apuro por llegar a u$s 20.000 millones presiona al tipo de cambio y en la medida que esa devaluación nominal sea percibida como permanente generará algo de inflación en un momento en que el Gobierno se esfuerza por controlarla vía acuerdos de precios", dijo.
Pero hay formas de neutralizar la emisión monetaria asociada a la compras de dólares. Eduardo Levy Yeyati, de la Universidad Torcuato Di Tella, indicó que la alternativa sería "retirar estos nuevos pesos con la emisión de Lebacs, pero tendería a ajustar las tasas de interés, algo a lo que el BCRA no parece inclinado".
En ese sentido, Spotorno cree que el problema principal del Gobierno es que quiere mantener el tipo de cambio real alto, las tasas bajas, la inflación bajo control y recuperar el nivel de reservas. Y, para el analista, la mejor forma de equilibrar todas esas metas es que "sea el fisco el que acumule reservas comprando divisas, para lo cual el Gobierno Nacional debería aumentar el superávit primario al 5,5% del PIB".
Sobre el punto de equilibrio, Levy Yeyati sostuvo que "si la acumulación de reservas es un fin en sí mismo, el punto de equilibrio es el actual". Aunque, para el ex economista jefe del Central, "la compra de dólares parece deberse más a la intención de sostener el tipo de cambio como motor de crecimiento".
De ser así, no sorprenden los pronósticos que coinciden en que hacia fin de año, el dólar se ubicará entre u$s 3,10 y $ 3,15. "Creemos que ése es un valor bastante razonable dado que el mercado internacional de futuros descuenta, a través de los NDF’s (Non Delivery Foward), un dólar de $ 3,21 de aquí a fin de 2006", indicó Spotorno.
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