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Por Liliana Franco - Tras las PASO el drenaje
de divisas que sufre el Banco Central no cesa, lo que llevo al Gobierno a
utilizar parte de los 7.200 millones de dólares que disponía del FMI. Estos
fondos depositados en una cuenta del Tesoro Nacional tienen como finalidad
reforzar las reservas pero esto no implica que exista una prohibición del FMI
para ser utilizados en casos puntuales para apoyo presupuestario, según
comentan en Washington.
En esta
oportunidad, el Gobierno utilizó desde el viernes pasado más de u$s 1.900
millones de los u$s 7.200 millones para el pago de deuda. En particular, para
cancelar obligaciones de Letes en dólares, Lecaps en pesos, Bono PAR, deuda con
el Banco Nación y compromisos con el Banco Interamericano de Desarrollo y la
Corporación Andina de Fomento.
Según fuentes del
Palacio de Hacienda la posibilidad de utilizar estos recursos fue oportunamente
conversado oportunamente con el FMI. En realidad, la postergación (sin plazo
nuevo) de los u$s 5.400 millones que ya deberían haberse desembolsado explica
la utilización de estos fondos.
Cabe señalar que en
los últimos semanas el promedio diarios de perdida de reservas comenzó
nuevamente a acelerarse a un nivel superior a los u$s 200 millones diarios,
cuando dos semanas atrás se ubica por debajo de los u$s 100 millones.
El lunes 14 de
octubre el ministro Hernán Lacunza estará en los Estados Unidos para
participar de una reunión con la misión del FMI en el marco de la revisión del
acuerdo Stand By. Sin embargo, existe la sensación tanto en los pasillos
oficiales como en Washington que el desembolso de los u$s 5.400 millones
es de dólares se demoraran al menos hasta después de las elecciones de octubre.
Claro que on the
record desde el FMI no confirman esta información ya que sería bastante extraño
que el organismo espere a nuevas autoridades porque los acuerdos son firmados
con los países no con los gobiernos de turno.
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