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La Argentina está cada vez más lejos de volver a el dólar “libre y
flotante”, que fue una de las primeras metas a las que apuntó el Gobierno de
Mauricio Macri. La caída de las reservas y la disparada del dólar posterior a
las elecciones primarias obligaron a implementar un control de cambios,
una medida que hasta los economistas más ortodoxos calificaron como necesaria.
No quedaban muchas alternativas.
Esta semana, Carlos Melconian fue uno de los que dijo que el dólar libre y flotante no
va a volver por mucho tiempo. Y este jueves por el ex ministro de
Economía, Domingo Cavallo, en su blog el que sugirió la necesidad de que
funcione un “mercado cambiario desdoblado”.
“El control de cambios ha sido introducido de manera muy deficiente. Si
lo que se pretendía era atenuar el efecto inflacionario de la devaluación
inducida por la expansión monetaria y la incertidumbre, bastaba con controlar
el mercado cambiario comercial y dejar que todo el resto de
operaciones se realicen en un mercado libre, sin restricciones”, explicó
Cavallo en su blog.
La solución que aconseja el ex ministro de Carlos Menem y Fernando De la
Rúa es implementar un “mercado cambiario desdoblado”, con permanencia de un
mercado libre más eficiente que el actual mercado del contado con liquidación.
De esta forma, señaló, se podrá dar luego una transición más ordenada hacia una
reunificación cambiaria. Las condiciones necesarias para lograrlo, es que
desaparezca el déficit fiscal y se recupere el crédito público. “Mientras esto
no ocurra, un mercado libre y unificado sería el conducto más aceitado hacia la
hiperinflación”, anticipó.
¿Cómo funcionaría el desdoblamiento que pretende Cavallo? Como hasta
ahora, los exportadores estarían obligados a vender sus divisas en el mercado
controlado y los importadores podrían comprar las que necesiten para sus pagos
en ese mismo mercado. “Este mercado tendría superávit comercial (que
ya viene produciéndose desde hace varios trimestres). Ese superávit permitiría
dar acceso a los deudores en dólares del sector privado que deban atender
vencimientos de obligaciones debidamente registradas y que hayan dado lugar a
ingreso de divisas con anterioridad al establecimiento de los controles de
cambio”, explicó.
En tanto, quienes quieran comprar dólares para atesoramiento, para
turismo y para transferencias al exterior de cualquier tipo que no sean
pagos por importaciones, deberán recurrir al mercado libre. “En ese mercado
podrán venderse todos los ingresos de capital financiero, las divisas que
gasten los turistas extranjeros que arriben al país y los fondos de quienes
hayan ahorrado en dólares y necesiten hacerse de pesos para sus actividades
cotidianas”, detalló el ex ministro.
En este mercado —estimó Cavallo— se reflejarán entonces el impacto de la
política monetaria y de los anuncios con efectos sobre las expectativas. La
eventual brecha de este mercado con el mercado controlado indicará el grado
de represión inflacionaria.
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